Portal de noticias

Bronquiolitis: Un alerta para los tiempos que llegan

El inminente arribo de las bajas temperaturas genera una gran alarma entre los padres respecto del cuidado de sus hijos, sobre todo cuando son bebés o están en los primeros años de vida.

Por eso, en cada consulta médica ellos son alertados de las precauciones que tienen que tomar para evitar el contagio de diferentes enfermedades; sin embargo, este mes es clave para recordar los puntos importantes a tener en cuenta para el cuidado de los más chiquitos.

La bronquiolitis es una de las enfermedades que más les preocupa a los padres, y razones no les faltan, considerando que es la causa más importante de infección en el tracto respiratorio inferior en bebés menores de un año en todo el mundo. El cuadro puede ser leve o puede derivar en una internación.

Pero, ¿en qué consiste este mal? Es una inflamación aguda de las vías aéreas inferiores (bronquiolos) que afecta desde bebés recién nacidos hasta chicos menores de tres años. Se produce por el virus sincicial respiratorio (VSR).

De acuerdo con el asesoramiento de la doctora Ángela Gentile (MN 49908), jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y ex presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), esta enfermedad ataca en especial a los más pequeños y es la causa más frecuente de internación en chicos menores de un año.

Acarrea secuelas

Hay que tener en cuenta que se puede padecer este mal más de una vez, aunque en general las reinfecciones son menos agresivas. Además, los niños que sufren bronquiolitis tienen una mayor predisposición a sibilancias recurrentes, anormalidades en la función pulmonar e hiperreactividad de las vías aéreas inferiores.

¿Por qué abril es un mes importante pare recordar todos estos puntos? Porque aquí es cuando comienza la mayor circulación viral, que dura hasta septiembre aproximadamente.

De todas maneras, los primeros pacientes en contraer esta enfermedad son los bebés recién nacidos, menores de tres meses. Después de las vacaciones de invierno, la bronquiolitis comienza a afectar a los niños de hasta tres años.

Diferentes cuidados

¿Cuándo es necesario que el niño esté internado? De acuerdo con la explicación de los médicos, esto ocurre cuando el menor empieza a mover los músculos sí o sí para poder respirar; en ese caso, necesita un apoyo de oxígeno.

En tanto, los casos más leves de bronquiolitis pueden llevar hasta tres o cuatro semanas para terminar su evolución natural, y en los niños en los que el cuadro se agravó, el tiempo de recuperación será mayor.

De todas maneras, es importante saber que los siguientes seis meses son de mucho control, porque podría volver a aparecer alguna dificultad respiratoria.

Los síntomas

Además de las consideraciones generales preventivas, es necesario prestar atención a determinados signos de alerta y tener en cuenta que cuanto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser los síntomas. ¿Cuáles son?

Mucosidad nasal, tos, catarro, respiración más rápida (taquipnea), respiración ruidosa con silbidos (sibilancias), que el niño se agite con facilidad, hundimiento de las costillas al respirar, dificultad para alimentarse o conciliar el sueño, piel azulada o muy pálida y fiebre con temperatura mayor a 38 grados.

Ante cualquiera de estos síntomas, es muy importante consultar al médico para detectar el cuadro a tiempo y determinar los pasos a seguir.

La prevención

Al no existir una vacuna que evite el contagio de esta enfermedad, los especialistas recomiendan una serie de hábitos para cuidar la salud de los más chiquitos. En primer lugar, es importante cumplir el calendario nacional de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.

Hay que recordar que dicho calendario es de carácter obligatorio y el hecho de aplicarse la vacuna no sólo protege a un hijo, sino a todos los demás que estén en contacto con él.

Otro de los puntos fundamentales es cumplir con los controles rutinarios con el médico para que pueda realizar el seguimiento del niño de la mejor manera. Además, es importante impulsar y mantener la lactancia materna.

A su vez, la especialista también destacó que el hecho de cuidar la higiene es un punto clave para prevenir esta enfermedad.

Esto implica mantener las manos limpias de El humo del cigarrillo es el peor enemigo quienes están en contacto con el menor, cuidando especialmente el contacto con los hermanos.

En este punto, es vital destacar la importancia del alcohol en gel. ¿Hay que usarlo? Sí, siempre es recomendable hacerlo y los especialistas lo tildan como algo “fundamental”, pero también alertan que cada diez aplicaciones hay que lavarse las manos sí o sí porque, de lo contrario, se genera una capa que deja de proteger.

La ventilación del hogar también es un punto clave, ya que eso genera que el virus circule y salga de la casa, en caso de haber contraído la enfermedad.

En tanto, los médicos también recomiendan evitar la contaminación ambiental con humo, ya sea de cigarrillo u otros (ver aparte) y evitar el hacinamiento.

Los mitos

En relación con las versiones que existen en la sociedad respecto de la bronquiolitis, los especialistas aclararon que esta enfermedad no siempre se transmite a través del aire, por eso es muy importante el tema del lavado de manos.

Otra cuestión a desmitificar es que esta enfermedad no tiene que ver con la influencia de las bajas temperaturas en el organismo del bebé, sino que lo que afecta es la concentración de humedad ambiente.

¿Cómo influye este mal de alto riesgo?

En primer lugar, hay que saber que se considera grupo de riesgo a los bebés nacidos prematuramente, de bajo peso, o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo.

También forman parte del grupo considerado más vulnerable los niños con cardiopatías congénitas.

De acuerdo con la explicación de la doctora Ángela Gentile, en todos los lactantes pequeños, pero en especial en los de alto riesgo, deben efectuarse recomendaciones de prevención de las infecciones respiratorias.

Estas incluyen la promoción de la lactancia materna, evitar el humo en la habitación, el lavado de manos sistemático antes de tocar al niño y evitar en lo posible contacto con niños de edad escolar en época invernal.

En tanto, esta población tiene un riesgo entre cuatro y cinco veces mayor de hospitalización por infección por VSR respecto de los niños sanos, como también, más riesgo de evolución grave y complicaciones.

En el caso de los niños que forman parte del grupo más vulnerable es importante cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva que actúa como un “escudo” para la protección de esta población.

En tal sentido, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) recomendó, teniendo en cuenta las semanas de circulación viral, iniciar la profilaxis durante abril, con una aplicación mensual del anticuerpo monoclonal de hasta un máximo de cinco dosis.

La inmunización pasiva está incluida en la “Estrategia Integral de Prevención de Infecciones Respiratorias en prematuros de alto riesgo” del Ministerio de Salud de la Nación y en niños con cardiopatías congénitas con inestabilidad hemodinámica significativa, según las recomendaciones consensuadas con las sociedades científicas.

La inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos durante la época de mayor circulación viral. La inmunización pasiva debe acompañarse de todas las demás medidas de prevención.

El humo del cigarrillo es el peor enemigo

El humo que emana al consumirse un cigarrillo es el principal enemigo de los niños, por lo que es uno de los temas que más recalcan los médicos a la hora de hablar sobre la bronquiolitis.

Esto quiere decir que los chicos menores de dos años que respiran diariamente este humo en sus hogares tienen entre cuatro y seis veces más posibilidades de contraer o ser hospitalizados por bronquiolitis.

La jefa de Pediatría del Hospital de Clínicas, Ana María Balanzat, aseguró que una de las medidas más importantes de prevención es “que no fume nadie en la casa, porque el humo inhalado incrementa de cuatro a seis veces la prevalencia y la internación por bronquiolitis”, en niños menores de 24 meses.

“El humo de cigarrillo es un irritante de las vías aéreas que facilita que los virus se instalen en ellas, pero también un desarrollo más severo de esta enfermedad en relación a niños no expuestos”, dijo la pediatra y neumonóloga.

La especialista explicó que el niño cuya madre fumó durante el embarazo también corre mayor riesgo de contraer o ser internado por bronquiolitis “porque esto produce daños irreversibles a nivel de los bronquios”.

Crónica

También podría gustarte