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Todos contra Trump por separar padres de hijos

Todos apuntan a Donald Trump y su mano dura contra los inmigrantes ilegales y sus hijos, ahora separados entre sí en la frontera con México: desde la oposición demócrata hasta un creciente número de republicanos, Naciones Unidas, líderes religiosos y Amnistía Internacional.

Hasta su esposa Melania le lanzó un reproche indirecto, “Un país se debe gobernar con el corazón”, publicó. La mujer de Trump, quien acostumbra mantenerse al margen de los debates políticos más calientes, se involucró en la disputa.

“La señora Trump odia ver a los niños separados de sus familias”, dijo su directora de comunicación, Stephanie Grisham, y añadió que la primera dama espera que republicanos y demócratas en el Congreso “puedan finalmente ponerse de acuerdo para lograr una reforma migratoria exitosa”.

En tanto la ex primera dama republicana Laura Bush, definió en el Washington Post a la política de “tolerancia cero” de Trump como “cruel, inmoral y angustiante”.

El mensaje de Bush fue retuiteado por otra ex primera dama, Michelle Obama con el comentario: “A veces la verdad trasciende al partido”.

Laura Bush comparó las tiendas de los niños en la frontera mexicana con los campos de concentración de japoneses durante la Segunda Guerra Mundial: “Uno de los episodios más vergonzosos de la historia estadounidense”. “Es una afrenta a nuestros valores”, expresó Hillary Clinton, otra ex primera dama y la candidata presidencial derrotada por el magnate republicano en 2016.

Hasta Ivanka Trump, hija y consejera del presidente, optó por callar, pese a las reivindicaciones familiares.

Desde la ONU consideraron las medidas del gobierno de Trump como algo “inaceptable y cruel” y la organización Amnistía Internacional las calificó como “una forma de tortura”

“Esto no es otra cosa que una forma de tortura prohibida por la ley de Estados Unidos y las normas internacionales. Es una política muy cruel en la que niños aterrorizados son arrancados de brazos de sus padres y llevados a centros de detención que son de hecho celdas”, afirmó Amnistía en un comunicado.

“Sufrimientos mentales graves son infligidos a estas familias con fines de coerción”, concluyó la organización humanitaria.

Pero el presidente se defendió y relanzó su línea con firmeza, volviendo a cargar las culpas en los demócratas por la separación de niños de sus padres y a criticar a Europa, con un golpe bajo contra la canciller alemana Angela Merkel y las políticas migratorias del otro lado del Atlántico. “No queremos que lo que está pasando con la inmigración en Europa nos suceda a nosotros”, escribió Trump en Twitter.

Luego puso en la mira a Merkel: “El pueblo alemán se está rebelando contra su liderazgo, mientras la migración está sacudiendo a la frágil coalición de Berlín. La criminalidad en Alemania es muy alta. Gran error haber permitido en toda Europa a millones de personas entrar y cambiar tan violentamente su cultura!”, agregó.

Luego apoyó la línea dura contra la inmigración impulsada por el eje “populista” europeo de Italia, Austria y Hungría, para destacar luego que su país “no será un campo de migrantes, ni una estructura que albergue refugiados. No mientras esté yo”, prometió en la Casa Blanca. Si bien admitió que la separación de niños de sus padres es “horrible”, le adjudicó la responsabilidad a los demócratas y a las leyes estadounidenses sobre inmigración, “las peores del mundo”, dijo. “Si los demócratas se sentaran a una mesa en lugar de practicar el obstruccionismo, podríamos hacer algo muy rápidamente. Algo que podría contemplar el mundo”, agregó.

Por último volvió a lanzar fuertes acusaciones contra los inmigrantes, “son ladrones, asesinos” y algunos de los “peores criminales sobre la Tierra” que utilizan a los niños “para entrar en nuestro país”, señaló. Por supuesto la administración del gobierno tampoco retrocede. “Los agentes están cumpliendo con las leyes aprobadas por el Congreso y no deben disculparse”, explicó la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen.

“Si no se aplican las leyes, alentamos a centenares de miles de personas cada año a ignorarlas y a ingresar ilegalmente en nuestro país”, se hizo eco el ministro de Justicia, Jeff Sessions, al hablar ante la asociación de comisarios de policía de Nueva Orleans.

La separación de sus padres de unos 2000 niños, de los cuales un centenar tienen menos de cuatro años de edad, es fruto de la política de la administración Trump y en el Congreso no hay algún proyecto de ley bipartidario. Solo dos proyectos republicanos, en votación esta semana, pero que, al menos en el Senado, necesitan del apoyo de la oposición. No hay que olvidar que Trump no pretende firmar ley alguna que no prevea el financiamiento del muro en la frontera con México, el fin del “Catch and release” (la práctica de detener y volver a expulsar pronto a los inmigrantes clandestinos, ndr) y la lotería de visas.

Trump pensaba usar la emergencia de los niños migrantes como arma de negociación con los demócratas, pero las imágenes estremecedoras de las criaturas aterradas encerradas en verdaderas jaulas, amenazan con producir un feroz efecto contraproducente, en especial en vistas a las elecciones de medio término del 6 de noviembre próximo.

Diario Popular

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