España, Francia, Bélgica y Alemania crean un fichero judicial de yihadistas

España, Francia, Bélgica y Alemania han decidido crear un registro judicial europeo para mejorar la coordinación en la lucha contra el terrorismo. La declaración política de los cuatro países de la UE más afectados por los atentados yihadistas ha sido presentada este miércoles en Eurojust, (órgano de la UE para la cooperación judicial), que albergará el archivo de datos sobre los terroristas y sus casos. Los cuatro países animan al resto de los socios de la UE a sumarse a la iniciativa, porque, según señalan, los radicales retornados de Siria e Irak constituyen hoy la mayor amenaza para Europa.

Eurojust ya dispone de una base de datos con información sobre la identidad de los yihadistas detenidos, y el nuevo registro judicial reforzará el intercambio de información. También centralizará los datos personales de sospechosos y detenidos para evitar que varios países busquen a la misma persona por su cuenta, y contribuirá a organizar los expedientes para atender las peticiones de información sobre los retornados de Siria e Irak. “La calidad de la cooperación judicial en la lucha antiterrorista da la medida del éxito, o bien el fracaso, de lo que se investiga. Hay que trabajar juntos e ir más lejos: hay que reforzar la cooperación judicial entre Estados y responder, a tiempo, a lo que pueda ocurrir”, ha dicho François Molins, fiscal de la Corte de París, encargado de la acusación en los atentados registrados en su país entre 2012 y 2017 (desde Toulouse y Montauban, a Charlie Hebdo, Niza y París)

Durante la presentación del archivo, su colega belga, Frédéric van Leeuw, ha recordado que “los radicales retornados de Siria e Irak suponen el mayor peligro actual para Europa”. “Vuelven y pueden moverse de un país a otro, y tenemos que trabajar juntos [en la UE] para avanzar a la vez. En Eurojust, eso significa armonizar el aspecto judicial. Desde el punto de vista político, se trata de operar respetando los valores fundamentales de la Unión Europea. Porque no hablamos solo de los terroristas. También los ciudadanos que están dentro, si se radicalizan hasta ese extremo, suponen un problema humano, jurídico y político. Radicalizarse no es un delito. Atentar sí lo es”, ha señalado.

Qué hacer con las mujeres y los niños atrapados ahora en Siria e Irak, o recluidos en campos de desplazados, es el otro gran dilema de la lucha antiterrorista. “Ellas han podido enviudar y han sido casadas de nuevo con otro yihadista. Si son europeas, eso crea un problema de nacionalidades con sus hijos. ¿Qué hacemos? ¿Los separamos de la madre? ¿Qué ocurre si regresan todos? Debemos analizar el riesgo que supone repatriarlos, porque los chicos son adiestrados en la lucha a partir de los 9 años. Hay que respetar la Convención sobre los Derechos del Niño, pero todos sabemos que hay que hacer algo en común”, ha añadido Van Leeuw.

Joelle Milquet, exministra belga de Interior, ha aprovechado el anuncio del registro judicial, efectuado en La Haya, sede de Eurojust, para pedir “la mejora del trato dispensado a las víctimas de ataques terroristas a escala europea”. Las indemnizaciones que deben percibir no están armonizadas en la UE, “y es preciso coordinar la ayuda que necesitan y los fondos de solidaridad para estos casos”, ha dicho.

El País