Una multitud contra el aborto en la Basílica de Luján

Ante una multitud que colmó la plaza Belgrano, frente a la icónica Basílica de Luján, el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, encabezó el acto más convocante y crítico contra la despenalización del aborto.

En una llamada Misa por la Vida, oficiada por medio centenar de obispos desde un altar emplazado en la vereda de la basílica, Ojea se manifestó ante miles de fieles: “Hemos venido desde muchos rincones del país para ponernos bajo su mirada en este momento tan delicado para nuestra patria. Estamos perplejos y doloridos ante la posibilidad de que se sancione la ley de despenalización del aborto”.

Tras afirmar que “la vida es puro don de Dios”, Ojea señaló que “sabemos que no siempre es fácil recibir la vida como viene, a veces se presenta en contextos conflictivos y angustiosos. Sin embargo, siempre es posible cuidarla y defenderla. Sentimos la necesidad de agradecer en esta Eucaristía en la que celebramos la vida, a tantas madres que han sabido superar circunstancias muy complejas optando por cuidar y defender al niño que llevan consigo”.

Consciente de que el aborto se volvió un tema de discusión entre los jóvenes, Ojea decidió dirigirse a ellos: “A los que están inmersos en una cultura que muchas veces los envuelve y los confunde. Una cultura consumista que les dice ‘con tu cuerpo hacé lo que quieras’ y también ‘vos pensá como quieras pero déjame a mí hacer lo que quiero'”.

En ese sentido, destacó que “aquellos que decimos que defendemos la vida desde la concepción hasta su término natural pasando por todas las etapas de su crecimiento, no podemos quedarnos en enunciados y en palabras. Tenemos que asumir el compromiso social concreto que nos lleve a crear condiciones dignas para recibir la vida, acompañando muy cercanamente a aquellas hermanas nuestras que tienen embarazos en situaciones psíquicas y sociales sumamente vulnerables y frágiles”.

Asimismo, sostuvo: “Sería la primera vez que se dictaría en la Argentina y en tiempos de democracia, una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano. Hemos recibido nuestra vida como don, por eso debemos cuidarla, tampoco somos dueños de otra vida humana. Es otro cuerpo, otra vida sobre la que no tenemos poder. Chicos y chicas, el aborto no es un derecho sino un drama”.

El proyecto ya cuenta con la media sanción de la Cámara de Diputados y el Senado lo tratará el 8 de agosto, en un contexto hostil entre los senadores que se oponen a su aprobación. Mientras algunos funcionarios manifestaron su apoyo, otros quieren introducirle cambios, por lo que tendría que volver a Diputados, y un tercer grupo sostiene rechazarlo e impulsar una iniciativa que no penalice a la mujer que se hace un aborto.

Crónica

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