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Denuncia que su hijo murió por mala praxis en Pinamar

Nicolás Darío Deanna tenía sólo 24 años cuando un “dolor de cabeza” alertó a su madre el 21 de octubre de 2017. La molestia continuó al día siguiente, por lo que decidió contactar al Dr. Ricardo Basilio Cap. Días más tarde, el joven falleció de meningitis bacteriana. Su familia lo denunció por mala praxis y reclama justicia. “Ante la molestia de mi hijo contactamos al Dr. Cap (MP 19.838), que lo diagnosticó telefónicamente. Pero al darnos cuenta de que el dolor no cedía, decidimos llamarlo de nuevo y nos atendió en la Clínica del Bosque, de Pinamar, lugar donde trabaja hace muchos años. Allí le inyectó por vía endovenosa un suero con diazepam y diclofenac, lo que provocó que Nicolás se desvaneciera”, expresó a Crónica Gabriela Covelli, madre del joven fallecido.

Los siguientes días para Nicolás fueron catastróficos ante una falta de atención evidente. Al cabo de dos semanas, que fue lo que duró la pesadilla, su cuerpo fue inyectado, manoseado y utilizado como un tubo de ensayo, al parecer, por el Dr. Cap, quien no pudo determinar la gravedad del asunto, casi hasta el momento del deceso.

“Realizamos la denuncia penal. Tanto el médico como un kinesiólogo que también atendió a mi hijo, fueron notificados del art. 60 del CPCC, en torno al delito de homicidio imprudente, previsto y penado por el artículo 84 del Código Penal”, aseguró Covelli.

“También hemos realizado la denuncia ante el Colegio de Médicos y la respuesta fue que tenían por costumbre sólo intervenir en cuestiones éticas, y que no suspenderían la matrícula de este médico, sin embargo, el mismo Colegio Médico brindó a Cap una asistencia letrada gratuita, cuando deberían priorizar y fiscalizar el correcto ejercicio de la profesión médica, independientemente de la jurisdicción de los poderes públicos”, continuó.

Y agregó con dolor: “A todos les imploramos que se comuniquen, que denuncien, que apoyen este reclamo, que si lo exigimos como derecho constitucional, este pedido tiene que ser escuchado por cada uno de los actores que conlleva responsabilidad en la función que ejerce. No luchamos por la vida de mi hijo, nada devolverá a nuestro amado Nicolás, luchamos por justicia rápida y eficaz para los que aún sobrevivimos. A vos Nicolás, tu familia y tus amigos te honramos a cada segundo, diciendo: ‘Si tu vida derramó tanto amor, que tu partida sirva para ayudar a otros’. Sólo así, podremos al menos aceptar tan enorme pérdida”.

Crónica

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