Denuncias, expedientes y desidia: un combo explosivo que se cobró dos vidas

El dolor por la muerte de Sandra Calamano, la vicedirectora de la Escuela N°49 de Moreno, y el auxiliar Rubén Ramírez, causaron dolor en la comunidad educativa, entre los padres de los nenes que asisten y los vecinos de la zona. Pero ese sentimiento se entremezcló con la bronca de algo que se pudo haber evitado.

La policía consola a una maestra (Jonatan Moreno-Crónica)
Varios de los presentes, le dijeron a Crónica que las irregularidades con el gas venía desde hace tiempo y que, de hecho, ya se habían acumulado 8 expedientes sobre el tema. Sobre el escape de gas en sí, venía hace un mes pero hacía tres días que desde el Consejo Escolar habían avisado que irían a revisar el establecimiento.

Los padres y maestros, conmocionados por lo ocurrido (Jonatan Moreno-Crónica)
Olga, auxiliar de la institución, contó que “las denuncias están hechas hace un mes. pero recién hace 3 días le confirmaron a Sandra desde el Consejo que venían para inspeccionar”. La mujer agregó, de hecho, que la vicedirectora “ayer se quedó hasta las 6 de la tarde esperándolos, pero nunca llegaron”. Hoy, Calamano perdió la vida producto de la violenta explosión.

La policía realiza pericias en el lugar (Jonatan Moreno-Crónica)
Al respecto, Olga contó que “la pérdida acumulada debe haber estallado cuando prendieron la luz al abrir la escuela”.

Crónica

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