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Triste tendencia: la crisis económica genera suba de autorrobos

La actual situación económica que atraviesa Argentina provoca que gente honesta se decida, por necesidad urgente de dinero, a incurrir en el delito del fraude para de esta manera solucionar, aunque sea parcialmente, sus problemas económicos, pero siempre arriesgándose a ser llevados ante la Justicia o a padecer acciones penales en su contra. En la jerga policial se conoce como “chiquitaje”. Son casos que pasan casi inadvertidos, pero que incrementan las estadísticas de la inseguridad.

“A mayor crisis en la economía, se produce una mayor cantidad de fraudes”, asegura Eduardo Alejandro Amandulé, quien es titular de la agencia y consultora de seguridad privada Global Security Advisers.

Primeramente, definamos lo que es un fraude: engaño económico con la intención de conseguir un beneficio.

Modalidades

Robos de vehículos, incendio de automotores y hasta la sustracción de ruedas constituyen una de las principales modalidades cotidianas que se registran en nuestro país.

Amandulé sostiene que es lógico que grupos delictivos roben unidades automotor de alta gama o históricas, que tienen un valor elevado, pero a veces hay muchas sustracciones de Renault 12.

“A no ser que sea para consumar un raid, a los asaltantes no les sirve esta clase de unidades para su comercialización en el mercado porque los ladrones no son tontos, pero en numerosas oportunidades se comprueba que ocurre un incremento en los robos de esos vehículos, que poco después, a la media hora, son localizados incendiados, y luego, como es de esperar, el supuesto damnificado concurre a reclamar el pago del seguro”, añadió Amandulé.

“No son robos, sino clásicos autorrobos, que son precisamente los fraudes más comunes. Y estas acciones, posteriormente, impactan cuando los funcionarios tienen que sentarse para elaborar la confección de las estadísticas”, consideró el especialista, quien afirmó “en otras épocas, en las que la economía argentina funcionaba mejor, una persona vendía fácilmente un coche usado, pero actualmente estas condiciones favorables se modificaron y, si alguien advierte que tarda 2 o 3 meses en comercializar un Renault 12, ocurre que comienza a tentarse con autorrobarse, a veces por propia iniciativa y también porque es mal aconsejado por sus amigos o allegados”.

“Un ejemplo de características insólitas ocurrió en la región patagónica, donde un empresario (cuya identidad debo mantener en reserva por motivos legales), denunció entre 2016 y 2017 ante la Justicia la sustracción de 200 ruedas de sus rodados”, dijo el experto, quien agregó “que, al comenzar a ser investigado, porque ya era una situación tan grosera que era imposible que pasara inadvertida, la cantidad de ilícitos denunciados por esta persona bajó en 2018 a sólo 2 casos”.

“Hay gente que definiría a estas maniobras ilegales de fraude como la típica viveza criolla de los argentinos que hoy en día se expande, a raíz de que muchas personas se ven inmersas en una situación económica apremiante”, finalizó Amandulé.

Crónica

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