La historieta en una trinchera de Malvinas

Una novela, una película y una historieta. “Estación Polar Cebra”. Un trozo de papel que sobrevive en un clima de frío extremo y lluvias permanentes. Es parte de la historieta que dibujó en 1970 Gerardo Canelo, uno de los protagonistas de esta historia, mucho más nuestra que la de los submarinistas que buscaban recuperar imágenes satelitales sobre misiles rusos y norteamericanos.

Durante una visita a las Islas Malvinas, Carlos Maslatón y Gisela Candarle encontraron en una de las viejas trincheras de soldados argentinos un pedazo de la historieta y publicaron la foto en sus redes sociales, pidiendo ayuda para identificar de qué se trataba.

Rápidamente el mensaje se viralizó y empezaron a llegar las piezas de un rompecabezas que todavía está incompleto. Un viejo lector de las revistas, Diego Todovendo, aportó que habían sido publicadas en 1970, siendo uno de los primeros trabajos de Canelo. Así llegó hasta el propio dibujante, quien retomó la publicación para contar su emoción por haber visto ese recuerdo.

“Unos muchachos, a los que conozco por redes como Facebook, me contaron que estaba circulando esa foto y que era un trabajo mío. Ahí lo reconocí y me emocioné, sobre todo por pensar en los muchachos de aquella guerra. Acá nos preguntamos ¿quién pudo ser que la llevó hasta su trinchera, y qué fue de su destino? Ojalá estén bien”, dice Canelo en diálogo con Crónica.

Los soldados son la parte del rompecabezas que todavía falta para completar la historia. Candarle, en la charla con nuestro diario, fue optimista para completar el círculo: “Yo creo que vamos a poder hallarlos. Tenemos la ubicación exacta de dónde lo encontramos. Sabemos qué batallones participaron de los combates en ese lugar, y de ahí tendremos una ubicación geográfica aproximada para seguir el acercamiento hacia los verdaderos protagonistas”, le dijo a este diario quien tomó las fotos de la historieta, en medio de un viaje que describe unicamente como “emotivo, impresionante”.

Otro de los foristas, que dijo ser ex empleado de la famosa editorial Columba -que editó Estación Polar Cebra- aseguró que la editorial “envió miles de revistas para los soldados que estaban combatiendo en las trincheras”.

Cuentan que la editorial tenía una fuerte ligazón con las fuerzas armadas, y que durante años repartió ejemplares entre los cuarteles de todo el país. Queda todavía por descubrir quién estuvo en aquel lugar en aquellas fechas, un enigma difícil de descifrar.

El hallazgo se dio en el bunker argentino en el lado noreste de Tumbledown (Monte Destartalado), escenario de uno de los últimos enfrentamientos de la guerra, entre los días 13 y 14 de junio de 1982.

“¿Cómo hizo esa historieta para llegar doce años después de su publicación a Malvinas? Y sobre todo, ¿cómo pudo sobrevivir en ese territorio durante más de 36 años hasta que alguien, por algún designio del destino, las vio?” se pregunta intrigado Canelo en diálogo telefónico con este diario.

El mensaje que no fue

La historia tiene un ribete adicional. En 1982, Canelo era el dibujante de Rocky Keegan, otra historieta famosa, que distribuía cerca de 250 mil ejemplares. En una de las tantas ediciones, cerró la tira con un mensaje para los combatientes que en aquel momento estaban en Malvinas.

“El texto iba algo así como ‘honor a nuestros soldados que están defendiendo nuestra soberanía en las Islas Malvinas'”. Sin embargo, por motivos que se desconocen, los editores de Columba decidieron retirar de esa edición el mensaje antes de su llegada a las imprentas, por lo que nunca se publicó. “El país entero estaba conmovido, y quise sumar aunque más no fuera ese mensaje, pero por motivos que desconozco no se dio”, agrega Canelo recordando el mensaje fallido.

“Pese a todo, la conexión es llamativa, porque de alguna manera mi trabajo le hizo compañía a alguno de los muchachos que combatieron”, agrega complacido.

En última instancia, el dibujante de 78 años, que trabajó durante cuatro décadas en la editorial que tuvo a publicaciones como “El Tony”, “D´Artagnan”, “Nippur”, considera que la aparición de la historieta “es una confirmación de la importancia histórica que tuvieron nuestras historias”, y que “lo más importante, porque mi emoción es apenas una anécdota, es la demostración de que aquellos jóvenes que peleaban una guerra nunca dejaron de ser personas normales como nosotros, que también buscaban leer y entretenerse”.

La pregunta de Canelo queda en el aire: ¿quién leyó esas historietas? ¿estará bien? En los próximos días, la búsqueda seguirá y, con algo de suerte y ayuda de las redes sociales, se completará la historia, con todos sus protagonistas.

Crónica

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