Italia hace caso omiso a las advertencias de Putin sobre una guerra nuclear

Esta semana el presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó al mundo (y en especial a Occidente), una advertencia. Ha señalado que “se subestima” el peligro latente de una guerra nuclear y que esa tendencia (negadora) “está ‎acentuándose.”

Algunos (o la mayoría) eligieron no recoger el guante, como se encargó de resaltar el geólogo y politólogo italiano Manlio Dinucci, quien publicó un artículo criticando ese “caso omiso” que hiceron tanto las primeras figuras del gobierno de ese país como gran parte de la opinión pública, justo cuando Estados Unidos planea mejorar equipamiento militar que posee allí como en casi toda Europa.

“Es significativo el comentario de La Repubblica (diario italiano), que habla de un ‘tono muy alarmista’. Es también paradójicamente elocuente ‎el silencio prácticamente absoluto de todo el espectro parlamentario. Como si Italia no tuviese nada ‎que ver con la carrera en materia de armamento nuclear que, advirtió Putin, puede llevar a la ‘destrucción de la civilización y quizás de todo el planeta’. No se trata de un escenario alarmista sino de lo que prevén los hombres de ciencia ‎que estudian los efectos de las armas nucleares”, inicia el texto. ‎

El Premier ruso había destacado como particularmente peligrosa la “tendencia a rebajar el umbral para el uso del ‎armamento nuclear” con la creación de cargas nucleares “tácticas” de bajo impacto que pueden ‎conducir a un desastre nuclear mundial. ‎

Precisamente a esa categoría parecen adaptarse las nuevas bombas nucleares B61-12 que ‎Estados Unidos desplegará en Italia, Alemania, Bélgica, Holanda, entre otros países europeos, durante la primera mitad del año 2020. En ese sentido, la Federación de Científicos Estadounidense ‎‎(FAS) advierte: ‎ ‎

“La alta precisión y la posibilidad de utilizar cargas nucleares menos destructivas pueden ‎incitar a los comandantes militares a presionar para que se recurra al arma atómica en un ‎ataque, sabiendo que la radiación y los daños colaterales serán limitados”.‎

Para Dinucci, “Italia es parcialmente responsable del creciente peligro de guerra nuclear ya que está violando el ‎Tratado de No Proliferación del armamento nuclear y se niega a aceptar el Tratado de la ONU ‎para la prohibición de las armas nucleares. En efecto, no se debe olvidar que Italia pone a la ‎disposición de Estados Unidos no sólo bases militares sino también aviones y pilotos (italianos) ‎que se preparan para utilizar armas nucleares contra Rusia. Y eso está sucediendo con el ‎consentimiento explícito o implícito –ya que renuncian a oponerse– de toda la gama de partidos ‎políticos representados en el Parlamento italiano.” ‎

Por otra parte, Putin advirtió también por otro peligro, como consideró a la “desintegración del sistema internacional de control de ‎armamentos”, que tendría su inicio en 2002 con la salida de Estados Unidos del Tratado AMB.

Este entendimiento, ‎firmado por Estados Unidos y la URSS en 1972, les prohibía a esos países el desarrollo de misiles ‎interceptores que, al neutralizar la posibilidad de respuesta del país atacado, favorecerían la ‎posibilidad de proceder a un primer golpe nuclear, o sea de proceder por sorpresa a un ataque ‎nuclear. ‎

“A partir de ese momento, Estados Unidos desarrolló su ‘escudo antimisiles’, extendiéndolo ‎a Europa, implantándolo incluso a las puertas de Rusia, con 2 instalaciones terrestres ‎en Rumania y en Polonia y 4 navíos de guerra que navegan por el Báltico y el Mar Negro. ‎El problema es que los lanzadores de esos sistemas (supuestamente ‘antimisiles’) son capaces de ‎lanzar tanto misiles interceptores como misiles armados con ojivas nucleares”, consideró el analista italiano. ‎

Y agregó: “También en ese caso, Italia es parcialmente responsable ya que en Sigonella (la base aérea de ‎la Otan en la isla italiana de Sicilia) está instalada la Jtags, una de las 5 estaciones ‎satelitales estadounidenses del ‘escudo antimisiles’. ‎

Esa situación se hace más grave aún porque Estados Unidos ha decidido ahora retirarse ‎también del Tratado INF firmado en 1987 –el tratado que eliminó los misiles nucleares estadounidenses ‎instalados en Comiso (Italia)– porque pretende desplegar en Europa misiles nucleares terrestres ‎de alcance intermedio. ‎

En esto también es responsable Italia, cuyo gobierno dio su aval a ese plan en el Consejo del ‎Atlántico Norte realizado el 4 de diciembre de 2018, además de estar seguramente dispuesto a ‎aceptar que Estados Unidos instale esos misiles nucleares en suelo italiano.” ‎

Por último, Putin hizo la mayor advertencia. “Si esos misiles llegan a Europa, Occidente no debe sorprenderse de que nosotros ‎reaccionemos”.

Para Dinucci, lamentablemente se trata de una “advertencia que están ignorando tanto el presidente del gobierno ‎italiano Giuseppe Conte como los dos vicepresidentes, Luigi Di Maio y Matteo Salvini, quienes ‎prefieren desviar la atención de la opinión pública hacia el ‘decreto de seguridad’ antimigrantes, mientras llegan a Italia bombas y misiles estadounidenses que ponen en peligro la ‎verdadera seguridad del país.”

Conclusión

También podría gustarte