El déficit fue del 2,4% en 2018, pero los intereses de la deuda subieron al 2,8% del PBI

El primer objetivo macroeconómico que se puso el presidente Mauricio Macri para el año pasado está cumplido: con un déficit fiscal de 2,4% del PBI en 2018, el Gobierno terminó el año con un resultado menor al planteado.
Si se suma el gasto por el programa de inversiones prioritarias (PIP), el déficit total trepó a 2,66% del PBI y está por debajo de la meta que se había establecido con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ), que era del 2,7% del producto.

En cuanto al déficit total de la Argentina, que tiene en cuenta también el pago de los intereses por la deuda, el Estado nacional acumula una diferencia entre gastos e ingresos de 5,2% del producto.

En el año, los ingresos del fisco crecieron un 30,2% y ascendieron a $2,6 billones, mientras que los gastos subieron un 22,4% a $2,9 billones. Eso dio una brecha de casi ocho puntos porcentuales entre el crecimiento de los recursos y las erogaciones primarias, que no cuenta el pago de intereses. Para el año que viene, donde la meta es llegar al equilibrio fiscal, en Hacienda proyectan que los ingresos crecerán al 42% – por arriba de la inflación gracias a los derechos de exportaciones-, mientras que los gastos subirán 25%.

En 2018, las mayores caídas en el gasto estuvieron en las transferencias a las provincias, con una baja interanual del 4,1%, y en los gastos en capital, que crecieron solo un 1% en relación a 2017. En el último caso, las inversiones que más cayeron fueron en viviendas (-29,5%); agua y alcantarillado (-5,9%); mientras que en transporte solo crecieron 9,2%. Por otro lado, los gastos en educación aumentaron un 50,2%.

A pesar de la devaluación, el Gobierno logró que el dinero destinado a los subsidios económicos aumentaran solo un 24,6% y representara $281.237 millones. En cuanto a lo que se refiere a pago de salarios, los gastos aumentaron solo un 20,3%, muy por debajo de la inflación anual de 47,6%. Asimismo, las transferencias a las universidades subió un 28,3% y ascendió a $108.740 millones.

En lo que se refiere a los ingresos, los provenientes por la recaudación de impuestos aumentaron 28,6% a $2,3 billones. De todos los tributos, las contribuciones a la seguridad social y el IVA son los que más ingresos le generaron al fisco, a pesar de la caída en la actividad económica, ya que se recaudó $901.922 millones y $495.578 millones, respectivamente.

Con respecto al déficit financiero, el pago por los intereses de la deuda aumentó 72,9% en relación a 2017 y significó un 2,8% del PBI. En total fueron $388.940 millones. Para este año, según indicó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , en conferencia de prensa, “la Argentina tendrá un resultado primario equilibrado y la cuenta de intereses prevista se situará en 3% del PBI, con lo cual nuestro déficit financiera debería situarse en 3%”.

Para este año, el Gobierno tiene el ambicioso desafío de llegar al equilibrio fiscal. Para ello, redujo fuertemente el gasto en infraestructura y obra pública, aumentó tarifas para reducir los subsidios económicos y volvió a establecer retenciones a todos los productos y servicios.

Según el último relevamiento de expectativas que difunde el Banco Central , los economistas arrojan para este año una contracción de 1,2% del producto y un déficit fiscal primario de $40.000 millones, lo que representa cerca de 0,3% del PBI.

Diario Panorama

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