El flamante presidente de Andalucía promete “beligerancia activa” contra los independentistas

El conservador Juanma Moreno, del Partido Popular (PP), tomó hoy posesión de su cargo como presidente regional de Andalucía, prometiendo “empleo” y “beligerancia activa” contra el independentismo catalán, el gran enemigo del partido ultraderechista Vox, cuyos votos fueron claves para su ascenso al poder.

Tras 36 años de hegemonía del Partido Socialista (PSOE), Moreno dijo que asume la “responsabilidad histórica” de dirigir un gobierno que “construirá” una nueva etapa en Andalucía, al convertirse en el primer presidente no socialista de la sureña región de España desde la recuperación de la democracia.

El líder conservador, que también encabezará el primer gobierno de coalición del PP con Ciudadanos que llega al poder en España gracias al apoyo de la extrema derecha, fijó dos prioridades de su gestión: la creación de empleo y la defensa de la Unidad de España frente a los secesionistas catalanes.

Por un lado, Moreno llamó a la unidad al asegurar que “el futuro de Andalucía y del país será más fuerte si desterramos las divisiones”.

Y por el otro, lanzó un mensaje al independentismo: “Vamos a defender España. Tendremos una beligerancia activa con quiénes quieren dividir a los españoles”, sostuvo.

Moreno garantizó que los andaluces “nunca” estarán “ausentes del debate sobre España”, sino que serán “una referencia”.

Es por eso que también se erigió como la voz de los andaluces que viven en Cataluña, a quienes interpeló a que “se sientan representados” en su gobierno.

El discurso de Moreno, en clave nacional y con guiños a la ultraderecha que creció al calor del conflicto secesionista, se inscribe en el escenario preelectoral de cara a los comicios municipales, regionales -y las elecciones europeas- de mayo, que serán una nueva prueba para España.

Vox, partido formado hace cinco años por ex miembros del PP descontentos, irrumpió en las elecciones andaluzas de diciembre con un 11% de los votos y 12 diputados, convirtiéndose en la primera fuerza de extrema derecha en entrar en un parlamento español en cuatro décadas de democracia desde el fin de la dictadura de Francisco Franco.

La sorpresiva emergencia de los ultraderechistas hizo saltar las alarmas en España, donde los analistas especulan con la posibilidad de que la “alianza de las derechas” que desbancó a los socialistas del poder en Andalucía se reedite en otras regiones y municipios, e incluso pueda alcanzar La Moncloa en unas eventuales elecciones generales, que como muy tarde se celebrarán en 2020.

Conclusión