Santa Cruz entre las peores provincias en calidad democrática

La ONG internacional Transparencia Electoral realizó un estudio para analizar los sistemas electorales y el comportamiento de los gobiernos en todas las provincias de Argentina a fin de elaborar un MAPA DE CONFLICTIVIDAD ELECTORAL y medir la calidad democrática de cada distrito.

El estudio arrojó que Santa Cruz está primero entre las provincias de alta conflictividad electoral, junto a Formosa, La Rioja y Santiago del Estero.

Se analizó la situación de las 23 provincias del país, revisando sus leyes y regímenes vigentes, realizando encuestas, entrevistando a líderes políticos y referentes sociales, analizando la situación de los medios de comunicación, las denuncias ante la justicia, la opinión de organizaciones no gubernamentales y de los expertos electorales.

A través del análisis de cinco variables independientes, el estudio estableció un índice que califica a los distritos en: distritos de baja conflictividad electorales, distritos de conflictividad electoral moderada, y distritos que sufren una alta conflictividad electoral.

Santa Cruz recibió las peores calificaciones por su sistema electoral que incluye la LEY DE LEMAS que permite la transferencia de votos entre candidatos, la reelección indefinida y el sistema de diputados por pueblos; cuestión que rompe con la representación proporcional en la legislatura.

El estudio destacó que Santa Cruz es gobernada desde el retorno de la democracia por el mismo color político y que el sistema electoral provincial ha sufrido modificaciones en todas las elecciones. Cabe recordar que en diciembre de 2014, la Legislatura provincial aprobó por mayoría la reforma de la Ley 2.052 (Ley de Lemas) que rige desde 1988 el sistema electoral santacruceño, ampliando el sistema de Lemas para las categorías de Gobernador, Vicegobernador y Diputados Provinciales.

De esta manera Santa Cruz configura uno de los sistemas electorales menos democráticos del país aplicando no solo el doble voto simultáneo y la transferencia de votos entre candidatos del mismo lema, sino también conteniendo la posibilidad de una reelección indefinida del gobernador y desestimando los límites a las relecciones de los intendentes. Esto permite que tal como ocurrió en las últimas elecciones a gobernador el candidato más votado no se convierta en el ganador de la Gobernación.

Por otra parte, el estudio reveló que el 16.68% del padrón electoral para las PASO 2017 reside en distritos con alta conflictividad, el 45.15% (que incluye a la provincia de Buenos Aires, con el 37.04% del padrón nacional) reside en distritos con una conflictividad moderada, y el 38.17% en distritos con baja conflictividad. Esto quiere decir que el 61.83% del electorado en distritos tienen niveles de conflictividad por encima de los recomendables.

Este Proyecto fue dirigido por el politólogo Leandro Querido, especialista en sistemas electorales y observación electoral y Director Ejecutivo de Transparencia Electoral de América Latina. Además contó con la participación del Lic. Jesús Delgado Valery y el Lic. Eduardo Repilloza.

Santa Cruz lidera los peores índices de Calidad Democrática del país

El estudio destaca que en Santa Cruz hay niveles altísimos de conflictividad electoral, dado que los niveles de frustración en los electores puede aumentar a medida que se den estas situaciones a todas luces injustas en las que no gobierna el candidato más votado.

Como ejemplo el estudio cita que en las Elecciones Generales de 2015, quienes votaron a Daniel Peralta para Gobernador de la Provincia de Santa Cruz, no obligatoriamente hubiesen votado a Alicia Kirchner en caso de que ésta fuese la única opción del partido.

La provincia de Santa Cruz está entre las que obtienen en todos los índices nacionales e internacionales valores que dan cuenta de un déficit democrático muy importante.

Los principios democráticos de alternancia en el poder y garantías para todos los ciudadanos en lo que a derechos civiles y políticos se refiere, están claramente comprometidos en Santa Cruz.

Entre las conclusiones del estudio se destaca que es urgente la construcción de campañas para impulsar la conciencia de los ciudadanos sobre sus propios derechos para fomentar y fortalecer una cultura política democrática que desmonte permanentemente estos sistemas que pervierten el concepto de democracia. Además, remarca que es indispensable que a partir de esta radiografía también se impulsen medidas que promuevan la rendición de cuentas, la representación de la oposición, la independencia de la justicia, la democracia interna de los partidos, y que se inicie un gran dialogo nacional en el que los argentinos puedan repensar la forma en la que eligen a sus autoridades y las condiciones en las que lo hacen.

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