Nacional administrador 0 2018-05-16
Fuentes judiciales informaron que fué esclarecido el homicidio de Mirta Avancini, la kinesióloga violada y estrangulada en su consultorio de Colegiales en 2015. El hecho se resolvió gracias a la publicación del video en la televisión y a un testigo anónimo que envió una carta a la fiscalía tras reconocerlo. El imputado es Juan Martín Aguirre, alias "Dientón", quien fue procesado por el juez en lo Criminal y Correccional 2, Manuel Gorostiaga, como partícipe necesario del "abuso sexual, el homicidio criminis causa y el femicidio" de Avancini, tras una investigación del fiscal Eduardo Cubría. La kinesióloga fue hallada asesinada el 19 de diciembre de 2015 por su hermano, miembro de la Policía Federal, en su consultorio situado en el 2° A del edificio situado en Céspedes 3473, del barrio porteño de Colegiales. Avancini estaba encerrada en el baño, atada de pies y manos con precintos, con un lazo alrededor del cuello y un trapo sobre la cara. La autopsia reveló que agonizó alrededor de 38 horas, que murió como consecuencia de una "asfixia mecánica por compresión del cuello, variedad estrangulamiento" y que presentaba varios golpes y signos de abuso sexual por doble vía. Antes, el hermano había pasado por la casa de la víctima, ubicada a sólo dos cuadras de la escena del crimen, en el 5° D de la calle Palpa 3565, donde había encontrado los ambientes revueltos y se enteró que dos días antes había ocurrido un robo en el departamento vecino, el 5° A, cuando un ladrón sorprendió en el palier del ascensor a una niñera que salió a sacar la basura. De inmediato, el fiscal Cubría y los policías de la comisaría 37 y de la División Homicidios relacionaron el homicidio en el consultorio y el robo del departamento de Avancini, con ese asalto. Los investigadores contaban con un elemento que fue clave para toda la investigación: los videos de las cámaras de seguridad del edificio de Palpa. Ese 17 de diciembre 2015, Avancini quedó filmada saliendo de su casa a las 15.45 y a las 16.10, es decir, tan sólo 25 minutos más tarde, las mismas cámaras captaron la llegada de un joven ajeno al edificio que, vestido con bermudas, remera oscura, una gorra clara y una mochila, abrió la puerta con un juego de llaves y subió por el ascensor. Crónica