El año feliz de Diego Jr.

A la felicidad natural de tener un hijo, a Diego Maradona Jr. se le sumaron varias circunstancias especiales. La primera tiene que ver con que la llegada del bebé que espera su esposa, Nunzia Pennino, no fue tan fácil como esperaba.”Cuando empezamos a intentar, no pasaba”, le revela el hijo del “10” a BigBang. “Así que decidimos empezar a hacernos estudios para ver qué pasaba”.

Así, poco a poco, Diego y su mujer comenzaron a escuchar recomendaciones de los médicos, quienes prescribieron algunas soluciones sencillas de la mano de las cuales, finalmente, llegó el embarazo. Según planea por ahora la pareja, su hijo nacerá en Nápoles.

“A mi siempre me gustó la idea de ser padre, incluso antes de conocer a Nunzia”, confiesa el joven napolitano. “Pero obviamente cuando encontrás a una personas con la que estás así de bien, el deseo aumenta”.

UN AÑO FELIZ

“Este último año, año y medio, fue maravilloso”, reflexiona Diego Jr. “Agradezco a Dios por darme la oportunidad de llegar a ver todo esto. Y ahora no veo la hora de que pase el tiempo y pueda ver a mi bebé”.

Por supuesto, además de a su paternidad, el hijo de Maradona se refiere a la llegada de la esperada reconciliación con su padre y a la sorpresiva reunión del “10” con su madre, Cristiana Sinagra, ocurrida en junio en Nápoles.

Diego Jr. también celebra que el astro máximo del fútbol argentino haya podido forjar una cercana relación con su nuera. “Habló muchísimo con Nunzia desde que se enteró del embarazo”, cuenta.

“Esa buena relación no me sorprendió, porque los conozco a los dos y sabía que se iban a llevar bien”, agrega. “Pero estoy muy contento tanto por eso como por lo que pasó con mi mamá”.

(Bing Bang News)

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