Chile tiró toneladas de tóxicos a la Cordillera Argentina

El juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, ordenó el retiro de la escombrera del Cerro Amarillo en la cordillera sanjuanina, de unos 50 millones de toneladas de escombros de la mina chilena Los Pelambres, aunque no dispuso quién debe hacerse cargo de los trabajos, según se conoció este jueves en fuentes judiciales de esta provincia.

La justicia ordenó retirar la basura y dijo que contamina los cauces. En una resolución difundida por la Fiscalía de Estado, cuyo titular Jorge Alvo sostuvo que otorgó todos los puntos que pidió el organismo, el magistrado también dispuso una investigación sobre la empresa Xtrata Coooper, ahora Glencore, para determinar si permitieron que sus colegas chilenos depositaran una montaña de escombros en un territorio bajo su concesión, informan los colegas del diario Los Andes.

Glencore explota del lado argentino la mina de cobre El Pachón y fue quien denunció la construcción del botadero de parte de sus colegas chilenos.

El juez quiere saber si en la mina argentina hubo una “actitud tolerante” y si dejaron a los chilenos que vertieran durante años los escombros del lado argentino que estaba bajo su custodia.

Rago Gallo no especificó quién debe retirar los escombros del territorio argentino y ordenó que un grupo de peritos del ministerio de Minería y la Universidad Nacional de San Juan elaboren un plan de retiro y tengan a cargo su fiscalización.

El magistrado también pidió que se hagan trabajos de compactación en la escombrera para evitar que el agua penetre y pueda generar corrientes contaminadas con ácidos, como que se construyan canales para que drene el agua rápidamente por la zona y así evitar la contaminación.

El juez reconoce que los residuos depositados en el lugar contienen alta acidez que puede contaminar los cursos de agua en la cordillera, especialmente el río Carniceria, uno de los subafluentes del río San Juan que llega a sitios poblados.

El juez Rago Gallo, no definió ninguna culpabilidad sobre los hechos y en su resolución fijó como parámetro que “cesen los delitos (usurpación de suelo y agua y contaminación), con el fin de prevenir y hacer cesar daños al ambiente”.

El magistrado indicó también en su resolución, que la medida apunta a “disminuir el riesgo de contaminación e impedir daños irreversibles”.

El informe

El ‘Informe Final Pericia Pelambres‘ forma parte de la demanda iniciada en 2014 por la empresa Glencore, a cargo de la mina de cobre ‘El Pachón‘ del lado argentino, contra la operadora chilena por haber instalado gran parte del depósito de residuos de la explotación de la mina dentro del área argentina, y por la que se le reclama la extracción de los desechos, con un costo estimado de más de 200 millones de dólares, y el pago de un canon por el tiempo que ocupó la zona.

En lo que respecta al efecto sobre las lagunas, los desechos de la mina disminuyeron en un 53 por ciento la superficie de los espejos de agua por la acción directa de la escombrera y en un 94 por ciento respecto de su superficie original, aunque este último porcentaje también es producto de la influencia de los ciclos hidrológicos.

En el informe se indica que las muestras tomadas en diez puntos de la zona revelaron la concentración de cuerpos contaminantes, con valores de entre 4 y 71.000 veces por sobre los niveles guía regulados en la Ley de Residuos Peligrosos 24.051, y que los cuerpos de agua más cercanos a la escombrera tienen altas concentraciones de sulfatos y metales pesados, fundamentalmente de cobre, mineral explotado por la mina.Según el documento, la escombrera aloja diversos minerales, muchos de ellos con contenidos elevados de metales susceptibles de ocasionar efectos adversos sobre el ambiente.

‘Existe una gran posibilidad de que estos metales lleguen a los suelos y a las napas generando importantes contaminaciones sobre la base de estándares internacionales aceptados‘, indicó el análisis de laboratorio presentado en el informe. Esta sería la razón por la cual las llanuras de la zona se están secando y por la que, según respaldó el peritaje presentado, el drenaje superficial podría confluir con el Río de la Carnicería, que alimenta al río San Juan.

‘Es posible concluir que la presencia de la escombrera Cerro Amarillo constituye en la actualidad una fuente cierta de dispersión de sustancias contaminantes. Asimismo, constituye una fuente de generación de Drenaje Ácido de Roca y metales pesados con potencial de generar un daño ambiental‘, informó el diagnóstico encargado por el Juzgado Federal N°2 de San Juan -a cargo de la causa- al ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

(Telefe)

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