Las Orquestas Infanto-Juveniles recibieron a dos grandes maestros argentinos

La dirección General de Educación Artística y el Conservatorio de Música del Consejo Provincial de Educación, impulsan la capacitación de los alumnos que integran las Orquestas-Infanto de la Provincia de Santa Cruz. La semana pasada se desarrolló una capacitación y tres presentaciones en distintos espacios.

La Orquesta del Barrio de Río Gallegos junto a alumnos y profesores de otras orquestas que integran el Programa Provincial de Orquestas Infanto-Juveniles, y a la Banda Sinfónica del Sur recibieron una asistencia técnica dictada por los maestros Carlos Michelini y Guillermo Calliero.

Los músicos y docentes Michelini (saxo) y Calliero (trompeta) brindaron tres jornadas en las que abordaron contenidos sobre la ejecución de instrumentos de la familia de los bronces y las maderas a los jóvenes músicos de diferentes formaciones.

La Referente del Programa de Orquestas Infanto-Juveniles, Prof. Bibiana García Pacheco, acompaño las actividades y el cierre que se realizó el pasado viernes en Salón Auditorio “Luis Villarreal” del Complejo Cultural.

Sobre la presentación con la que culminaron las jornadas, la Referente expresó que “esta fue una instancia de articulación entre este Estado, que genera oportunidades, con un grupo de docentes, con una asociación civil (Ambiente Sur), con los músicos que vinieron, con los papás de los alumnos”.

Recordó la Profesora que la Orquesta del Barrio tiene una larga trayectoria, “yo estuve en los inicios cuando Mariano Mosso fue seleccionado, cuando nos dieron los instrumentos en comodato, y ahora escuchamos a los profesores que vienen y que dicen que cuiden el instrumento, en otros países los instrumentos hay que pagarlos”, y destacó que el Estado “ha dicho todos tienen derecho a participar, todos pueden hacer música sabiendo lo importante que es para los chicos”.

Desde las orquestas

El director de la Orquesta del Barrio, Prof. Mariano Mosso, comentó que “el seminario fue muy particular porque más que nada fue una reunión de trabajo sobre repertorio, un trabajo en proceso a través de estos tres días y se llegó a este momento (el cierre)”.

En la primera parte del último concierto, el gran conjunto de vientos se conformó -para el broche de oro- con alrededor de 70 músicos que fueron dirigidos por directores de diferentes agrupaciones: Alberto Chocobar (OdB, ensamble de vientos), Héctor Pilquiman (OdB, Cauquenes y ensamble de vientos), Romina Vacca (que pertenece a una agrupación distinta, dirige la Banda Sinfónica del Sur).

La segunda parte se dedicó al jazz con la Big Band de Río Gallegos dirigida por Mariano Mosso (director de la OdB).

Los maestros

Los músicos y profesores llegaron a nuestra ciudad capital para ofrecer la asistencia técnica. Carlos Michelini desde Buenos Aires, y Guillermo Calliero de paso por Argentina (actualmente reside en España).

Ambos relacionados afectivamente a Río Gallegos, aceptaron la invitación y compartieron sus saberes con los alumnos en clases grupales, clases personalizadas, talleres de técnica instrumental y durante el ensayo general para las presentaciones que fueron tres (en el CPES N° 40, en el Centro de Interpretación del Estuario de RG y en el Complejo Cultural).

El saxofonista Michelini manifestó que vivió “una sorpresa muy agradable por la cantidad de chicos” y en ese sentido, agregó: “Sé de la existencia de la orquesta porque tengo a mi hermano que trabaja acá (como profesor de la OdB). Él fue uno de los motores para que yo pudiera venir y dar clases, y compartir experiencias”.

Asimismo, destacó la importancia de que la actividad se desarrollara durante varios días ya que “eso permite que el alumno no se vaya solo con la clase en particular y donde no se logra un vínculo más cotidiano” que permite afianzar la comunicación con él y consultarle en todo momento. También la participación de los docentes de la OdB “acompañó el desarrollo y así se logra un aprendizaje más homogéneo”, al tiempo que valoró esa relación espontánea con los chicos como “más enriquecedora a nivel humano y musical”.

Por su parte, el trompetista Guillermo Calliero -quien residió durante 18 años en Río Gallegos-, citó su paso por el Conservatorio “Rvdo. Padre Eugenio Rosso”, el encuentro con sus afectos, con sus profesores en los primeros pasos en la música.

Con respecto a su recorrido, mencionó que sus comienzos en la formación musical “fueron aquí, en una etapa donde el ser humano aprende mucho y me siento un afortunado porque pude dedicarme a ser músico y creo que le debo todo eso un poco a mi formación aquí; después me perfeccioné con la trompeta en Bs. As., en Estados Unidos, en Europa; pero los comienzos fueron aquí”.

Compartió con los alumnos estos recuerdos y dijo: “Esto fue lo que les inculqué a los chicos, el que realmente quiera seguir, es una profesión muy difícil, es una carrera, hay que estudiar, tomársela en serio y luego contar historias con el instrumento”.

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