San Sebastián corona su amor por Ricardo Darín con premio a su trayectoria

Darín recibió la estatuilla honorífica, en reconocimiento a su trayectoria, de manos de las actrices Dolores Fonzi y Elena Anaya, sus compañeras de reparto en “La cordillera”, el thriller político de Santiago Mitre que se proyecta este mismo martes en el Palacio del Kursaal después de la ceremonia, informa la agencia EFE.

Fonzi, que hizo ya cuatro películas con él, recordó el día en que lo conoció, en el rodaje de “El aura” (2005).

“Sentí que había esperanza de vivir esta profesión con talento y verdad, sin perder la alegría, el entusiasmo y el compañerismo”, señló, para añadir a continuación: “A todos nos pasa que nos gustaría ser Ricardo Darín”.

Desde el momento en que pisó el escenario del Kursaal, Darín fue recibido entre ovaciones, aplausos y con el público en pie que no hizo más que demostrarle cuánto se lo aprecia y respeta.

Darín, que optó por improvisar su discurso, recordó el día en que entregó este mismo galardón a Dustin Hoffman, en 2012.

“Parado junto a ese monstruo cinematográfico universal, me preguntaba cómo se sentiría ese hombre, cómo se controlaría frente a tanta calidez”, dijo.

“Hoy me doy cuenta de que no hay forma de controlarse, aunque él quizá no contaba con la ventaja que cuento yo, y es que aquí me siento en casa”, afirmó entre aplausos antes de contar que visitó varias veces San Sebastián, junto a su mujer, también fuera del festival.

El protagonista de “El secreto de sus ojos”, “Nueve reinas”, “El hijo de la novia” o “Truman”, por la que consiguió el Goya hace dos años y la Concha de Plata de este festival, agradeció la ayuda de sus colegas de profesión: actores, directores, guionistas, productores y equipos técnicos.

“Recibo este gran abrazo con mucha emoción”, confesó, aunque recién se mostró muy emocionado al mencionar a los más cercanos.

“Quiero dedicar este momento a los amores de mi vida: mi mujer, mis hijos, mis hermanas, sobrinos, amigos, a todos los que han tenido la amabilidad de acompañarme hasta aquí para darme contención”, dijo.

Justo antes de abandonar el escenario regresó para reparar un lapsus: “Mamá, no me olvido de ti”, dijo alzando el premio.

El Premio Donostia es la distinción honorífica más importante del Festival de San Sebastián. Desde que se otorgó por primera vez en 1986 a Gregory Peck ha recaído en grandes mitos del cine, desde Glenn Ford a Robert Mitchum, y desde Al Pacino a Anthony Hopkins, Bette Davies o Glenn Close.

(Telefe Noticias)

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