El gobierno vuelve a la carga para bajar el costo laboral petrolero

Habrá un encuentro la semana próxima entre autoridades nacionales, provinciales, gremios petroleros y las empresas que operan en la Cuenca Austral de Santa Cruz. Se impulsa un nuevo Vaca Muerta. El gobierno vuelve a la carga para bajar el costo laboral petrolero.

En el marco de su presencia en el predio ferial para la inauguración de la XI Exposición Argentina Oil & Gas (AOG), el ministro de Energía, Juan José Aranguren, además de su discurso inaugural, también habló con los medios sobre la realidad del sector y en particular acerca de la decisión que oficializó de suspender el acuerdo de convergencia entre los precios internos y los internacionales del crudo, lo que en la práctica implica la liberación del precio del barril en boca de pozo y de los combustibles en surtidor.

En ese contexto, aseguró que en los próximos días se avanzará en un acuerdo entre empresas, sindicatos, la provincia de Santa Cruz y el Estado Nacional para eficientizar costos e impulsar la producción petrolera en el sur santacruceño, pero para la explotación no convencional.

Según fuentes de las petroleras, la reelección de Claudio Vidal como secretario general de los trabajadores petroleros de esa provincia allanó el camino para continuar con el acuerdo, ya que el dirigente venía participando desde el mes de mayo en las reuniones de negociación al respecto.

Así, los gobiernos de la Nación y de la provincia de Santa Cruz mantendrán la semana próxima un nuevo encuentro en Buenos Aires para intentar definir este acuerdo de incentivo a la producción de gas no convencional en la Cuenca Austral, en el sur provincial.

Aranguren señaló que “Santa Cruz tiene una oportunidad de producir shale gas en el sur de la provincia y estamos discutiendo la semana próxima la posibilidad de alcanzar un acuerdo similar al de Vaca Muerta”.

El encuentro pautado en Buenos Aires reunirá al vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González; al ministro de Economía, Juan Donnini; al titular del Sindicato de Trabajadores Petroleros y Gas Privado, Claudio Vidal; al secretario general del Sindicato de Jerárquicos, José Llugdar, y a los representantes de las petroleras que operan en aquella provincia, como YPF y CGC.

Desde la Nación defienden el acuerdo firmado con los actores neuquinos por Vaca Muerta, asegurando que “permitió un conjunto de compromisos para mejorar la competitividad y la productividad de la cuenca no convencional neuquina y derivó en la Resolución 46 del Ministerio de Energía, que dispuso la creación de un plan de estímulo a la nueva producción de shale o tight gas”.

Desde el gremio de Vidal han asegurado que están dispuestos a discutir un acuerdo de productividad, pero sin que ello implique ceder derechos laborales fundamentales de los trabajadores. “No será a costa de los petroleros”, afirmó el dirigente cada vez que se lo consultó por estas negociaciones.

Cabe señalar que los dichos de Aranguren sobre la “potencialidad” de Santa Cruz para la explotación del “shale gas” tienen fundamentos ciertos. Hace ya varios años atrás (2012), cuando la operadora era aún Petrobras, se anunció con bombos y platillos el hallazgo de una reserva no convencional. Para los especialistas podría ser una de la más grande del país, después de Vaca Muerta, de ahí el interés de llegar a un acuerdo (ver aparte).

El principal actor empresarial en este lugar es la Compañía General de Combustibles (CGC), de la familia Eurnekian, quien ya desde el año pasado ha priorizado la inversión en los campos santacruceños por encima de otros proyectos energéticos que tenía la empresa.

Plan Gas

En su discurso inaugural de la XI Exposición Argentina Oil & Gas (AOG), el ex CEO de Shell habló de un “punto de inflexión”. “El escenario internacional es complejo. En los últimos años, la Argentina, como muchas veces, ha desaprovechado las oportunidades. Cuando en las épocas de vacas gordas hacemos populismo con los ingresos, en los tiempos de vacas flacas penamos por la escasa previsión”, dijo.

“En nuestra gestión hemos direccionado los subsidios hacia donde tienen que ir: a la demanda y no a la oferta. Hemos creado un subsidio federal en las facturas de electricidad y gas para atender a las familias más vulnerables. Hoy más que nunca debemos comprometernos todos para lograr el despliegue de la industria del gas y el petróleo en Argentina”, motivó Aranguren.

Respecto al Plan Gas, el funcionario comentó que es una política que tuvo “cierto éxito” y logró revertir la caída en la producción desde 2013, pero “sería equivocado continuarlo para los pozos ya existentes”. Es decir que, una vez más, Aranguren avisó que solamente se subsidiará la oferta nueva de gas, en especial respecto al no convencional.

En ese sentido, el ministro aseguró que antes de fin de año emitirá resoluciones individuales en las que se detallará cada empresa que pase de la etapa piloto a desarrollo en la explotación de hidrocarburos no convencionales en Neuquén y se convalidará el precio de US$ 7,50 por millón de BTU para el gas nuevo que se produzca desde el 1º de enero de 2018. Ese sendero determinó que en 2019 se pagará US$ 7 / MMBtu, en 2020 US$ 6,50 / MMBtu y en 2021 US$ 6 / MMBtu, con la idea de que en 2022 haya también convergencia con el mercado internacional.

Precios

En la ronda de prensa, Aranguren afirmó que “no cree” que las petroleras aumentarán sus precios al público, “pero dependerá del mercado”. “Son las empresas las que van a tomar sus decisiones. El precio del barril de crudo va a estar vinculado al valor de los precios internacionales. A partir del 1º de octubre está suspendido el acuerdo y en la medida en que el precio internacional vuelva a bajar, se va a retomar la vigencia del acuerdo”, explicó.

“No existe un nivel de precios para preocuparse. Incluso si el dólar perforara los $ 16,50, podrían bajar las naftas”, agregó el ministro. “Ya no va a haber un mercado intervenido, no vamos a llamar a las empresas para decirles lo que tienen que hacer, estamos saliendo de ese lugar”, afirmó.

Fuente: La Voz Santacruceña

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