3 enfermedades que no sabías que tu lengua podía sufrir

Todo el mundo sabe que la lengua es un grupo de músculos móviles que está unido al suelo de la boca. La parte de arriba está cubierta de pequeñas protuberancias llamadas papilas. La mayoría de nuestras papilas gustativas está ubicada en esta zona. Se trata sin duda de un órgano fascinante que, sin embargo, no está a salvo de sufrir todo tipo de dolencias.

Enfermades que no sabías que tu lengua podía sufrir
Sabemos que la lengua es un órgano fundamental en nuestra vida, pues es el músculo que nos permite realizar actividades tan importantes como comer y hablar. Sin embargo, muchos desconocen la variedad de enfermedades que esta parte de nuestro cuerpo podría sufrir. Te contamos algunas, sin intención de alarmarte…

1.Lengua grande

El tamaño de la lengua sí importa. La también llamada ‘macroglosia’ Tener este músculo de una dimensión mayor de lo normal, producido por un crecimiento anormal de su tejido, puede deberse a causas hereditarias (es decir, de nacimiento), o puede ser algo adquirido con los años. Padecer esta patología puede traernos problemas a la hora de hablar e incluso respirar, aunque en casos más extremos, la lengua podría además sobresalir de la boca.

2. Lengua geográfica

Como puede verse en la imagen, esta condición de la lengua recibe su nombre claramente por su aspecto. La superficie del músculo presenta manchas de diferentes tonalidades generando una especie de mapa sobre parte superior. Sin embargo, aunque pueda parecer lo contrario, esta patología no duele ni produce molestias en absoluto. La lengua geográfica no tiene que ver con ninguna infección, se trata de una condición inofensiva que se produce por causas genéticas.

1. Leucoplasia oral

La leucoplasia oral es sin duda una de las afecciones la boca que resultan más desagradables a simple vista. Como puede verse en la imagen superior, hablamos de una serie de manchas de tonalidad blanca o grisácea que se forman en la parte superior o inferior del mencionado músculo, así como en la parte interna de las mejillas.

En general no es demasiado problemática para el paciente, salvo que produce algunas molestias al ingerir determinados alimentos muy calientes o difíciles de deshacer. Sin embargo, si sufres esta enfermedad no te la tomes a la ligera. Es muy recomendable acudir a un médico dado que suele ser síntoma de otras infecciones más graves, como el VIH si se presenta la variante conocida como leucoplasia vellosa.

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