De la mano de Pitana, el arbitraje argentino estuvo otra vez bien representado

Una labor con altura. De 8 puntos. Garantizando que el desarrollo de la final de la Copa del Mundo no pasase por él y sí por el mérito de los jugadores. Néstor Pitana hizo historia dentro del referato argentino con alcance internacional, sellando su quinta presencia encabezando la terna integrada además por Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti con seriedad, manejo sólido y sobrio porte, el que lo destacó del resto.

El desglose pormenorizado de la labor de Pitana lo desmenuzamos en las cuatro facetas que hacen a la actuación global de un árbitro: técnica, disciplina, personalidad y control del juego y condición física para dirigir. Dentro de la primera de ellas, se destaca cómo resolvió la acción central de la final, el penal para Francia por mano de Perisic, por su rápida y eficaz interacción con sus colegas a cargo del VAR, entre ellos el italiano Irrati y su compatriota Mauro Vigliano. Quedó tapado, pero con el balón saliendo del campo y ante la inmediata protesta de los jugadores franceses, coincidió en pedir la ayuda de la tecnología con la pronta intervención de ésta. Con gestos claros calmó las quejas y optó además por ir a ver las imágenes, para despejar todo tipo de dudas en una jugada trascendental. Perisic no quiso desviar la pelota exprofeso pero el brazo abierto ganando volumen del jugador croata hizo cobrable la falta. Los demás fueron detalles que hacen al llenado del citado rubro: pitó 26 infracciones (15 en el primer tiempo y 11 en el segundo, 13 por equipo) y falló en 3 hechos, dos faltas no dadas y un error en cobrarle mano a Giroud a los 23 minutos, que no fue tal. Hubo dos off sides, marcados por Hernán Maidana, decidió el destino de 40 salidas laterales (26 en la primera mitad y 14 en la segunda), 8 tiros de esquina y 21 salidas de meta, que incluyen los seis goles.

En lo disciplinario, Pitana amonestó (bien) a tres jugadores (Kanté por falta a Perisic a los 27’, Hernández por falta a Rebic a los 40’, ambos en el primer tiempo, y Vrsaljko a los 45’ + 2 del segundo por infracción a Griezmann) pero no lo hizo con Strinic por tomar del cuerpo a Mbappé a los 45’ + 3 de la etapa inicial. Apercibió a Rebic y a Giroud y fue contemplativo con Rakitic, “jugando” con el momento ríspido del juego evitando un conflicto cuando el croata “aplaudió” que le hiciera repetir un tiro libre porque no se había respetado “al silbato”. En cuanto a la personalidad y control que efectuó del juego, ganó confiabilidad utilizando bien el VAR y fue creíble por seriedad y señas claras. Y por último, volvió a lucir su condición física, que le permitió tomar ubicaciones sin entorpecer el juego aplicando velocidad y cambios de ritmo precisos.

Una marca inédita y difícil de superar
El arbitraje argentino volvió a inscribirse en el contexto mundialista con esta segunda presencia de Néstor Pitana, que a su vez establece una marca inédita, la de un mismo árbitro argentino dirigiendo consecutivamente dos Copas del Mundo. Desde Bartolomé Macías, el pionero en la historia mundialista, y del belga John Langenus en materia de arbitrar finales, a Pitana, pasaron 14 árbitros argentinos a lo largo de 22 copas, haciendo dos salvedades: una, que hablamos de 14 árbitros que dirigieron al menos un partido mundialista, sin incluir en esta vertiente a otros que participaron pero para hacer las veces de “jueces de línea”. Y dos, que no hubo representación arbitral argentina en las citas de 1934, 1938, 1950 y 1954. De la primera salvedad, aportamos que nombres como los de Luis Ventre en 1962 y de Arturo Andrés Ithurralde, Miguel Comesaña y Luis Pestarino, aportaron a la FIFA como líneas en 1978, cuando Angel Norberto Coerezza, también en su segundo Mundial (el anterior en México ‘70) arbitró en Argentina 1978 el juego inaugural Alemania Federal-Polonia.

Pitana estableció una marca adicional que será difícil de alcanzar y superar por otro compatriota en las ediciones futuras: la de 9 partidos dirigidos entre Brasil 2014 (4) y Rusia 2018 (5). Igualó en suelo ruso la performance de Horacio Marcelo Elizondo en Alemania 2006, de 5 partidos incluyendo en ellos el inaugural y la gran final. Uno de sus asistentes, Hernán Maidana, también acredita marcas propias y no menos repetibles: tres mundiales y un total de 13 cotejos, 4 con Héctor Baldassi y Ricardo Casas en Sudáfrica 2010, 4 con Pitana y Juan Pablo Belatti en Brasil 2014 y estos 5 en Rusia.

De Macías a Pitana, pasando por Coerezza, Juan Carlos Loustau y Javier Castrilli, entre otros. El sello internacional del referato argentino brilló una vez más.

Diario Popular

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