Se termina el suspenso y la Conmebol resuelve el fallo

Las cartas están echadas, los argumentos de Boca y River analizados por los tres integrantes del Comité de Disciplina de la Conmeboly hoy es el Día D para que se dé a conocer el fallo sobre el frustrado partido revancha de la final de la Copa Libertadores, que debido a la agresión que sufrieron los jugadores de Boca fuera del estadio Monumental no pudo disputarse ni el sábado ni el domingo pasado.

La gran superfinal de la Copa Libertadores continuó en suspenso en la jornada de ayer, cuando tanto Boca como River hicieron nuevas presentaciones y descargos tratando de torcer la balanza a su favor. En el caso Xeneize, reclama que le den por ganado el partido revancha (basado en la jurisprudencia de lo ocurrido en 2015 con el gas pimienta) y le otorguen la Copa Libertadores 2018. En el caso del Millonario, argumentando que la agresión a los futbolistas xeneizes fue a varias cuadras del estadio y que la seguridad porteña se hizo responsable de lo ocurrido.

River Plate presentó ayer por la tarde una ampliación de su descargo en la Conmebol por los hechos de violencia que impidieron la realización del segundo encuentro final y a última hora de anoche Boca Juniors le solicitó al máximo organismo del fútbol sudamericano una prórroga hasta hoy al mediodía para responderle, algo que fue autorizado por Conmebol con vigencia hasta las 12 de este jueves.

Los intereses de las instituciones mataron a la Copa Libertadores

Mientras continuaba la “guerra” de argumentos legales, desde el interior de la entidad con sede en la ciudad paraguaya de Luque la versión más fuerte anoche era que el fallo apunta a que el partido finalmente se jugaría en Doha, capital de Qatar, el próximo sábado 8 de diciembre (ver página 5).

La postura de Boca, si se mantiene inflexible, es apelar el fallo ante la propia Conmebol si se decide jugar el partido. Y en caso de un nuevo revés, entonces recurrir al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) con sede en Suiza, aunque aquí los tiempos de definición serían imprecisos y el caso podría entrar en una maraña judicial que atentaría incluso contra la participación del representante de la Conmebol en el Mundial de Clubes que se jugará en la segunda quincena de diciembre en los Emiratos Arabes.

Los que deberán fallar
El Comité Disciplinario de la Conmebol lo integran cinco miembros, pero dos quedaron apartados. Uno, por razones obvias al tratarse de un caso entre dos clubes de su nacionalidad, es el argentino Diego Pirota. Y el otro que quedó sin poder de decisión es el brasileño Antonio Carlos Meccia, hiincha de Palmeiras, al parecer porque el club brasileño opinó públicamente que debían darle el título a Boca sin jugarse la revancha. Entonces hoy la decisión quedará en manos del paraguayo Eduardo Gross Brown, el chileno Cristóbal Valdés, y la venezolana Amarilis Belisario.

Boca aseguró que el principal objetivo de su reclamo ante el Tribunal de Disciplina de la Conmebol es que “se cumpla debidamente con el reglamento de la competencia”, tras los incidentes que se registraron en el estadio Monumental. “Por estas horas, el principal objetivo de Boca es que se cumpla debidamente con el reglamento de la competencia, conocido por todos los clubes que disputan la Copa Libertadores de América”, señaló el club xeneize mediante un comunicado de prensa.

El club aclaró que “es importante dejar en claro que Boca fue a jugar el partido de vuelta de la Copa Libertadores, pero no pudo hacerlo debido a un brutal ataque al micro del plantel. Las víctimas de esta agresión fueron los jugadores y cuerpo técnico que se encontraban en el ómnibus de la delegación al momento que fue atacado cobardemente con piedras, proyectiles y gases”.

Anoche, Boca logró un último plazo hasta el mediodía de hoy para responder la ampliación del descargo de River.

Diario Popular

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