Murió Héctor Olivares, el diputado baleado en la Plaza Congreso

Operado de urgencia el mismo jueves, Olivares falleció en el hospital Ramos Mejía, donde se encontraba internado tras el ataque en el cual murió su amigo, el funcionario nacional Miguel Yadón, aparentemente el blanco original del crimen.

El parte médico brindado minutos después del día del ataque advertía que el legislador de Cambiemos estaba en estado “crítico” debido a que una bala que ingresó por la zona abdominal le había lesionado “órganos vitales como el hígado, el colon, el páncreas y la vías biliares”.

Olivares, de 61 años, había sido electo diputado en 2015 por Cambiemos y su mandato vencía el próximo 10 de diciembre. Además, era presidente de la UCR de La Rioja. Ingeniero agrónomo de profesión, en su perfil de Twitter se definía como “productor olivícola y arauqueño”.

Olivares y Yadón fueron atacados en la esquina de Sáenz Peña y avenida De Mayo, a metros del Congreso de la Nación, mientras realizaban una camina de rutina. En las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, difundidas por el Gobierno, se puede observar cómo desde un automóvil Volkswagen Vento que estaba estacionado en el lugar salió una ráfaga de disparos. Yadón cayó inmediatamente en el lugar mientras que Olivares, visiblemente herido, caminó unos pasos y se sentó sobre el cordón de la vereda.

Segundos después, un hombre se bajó del vehículo, se acercó a las víctimas y habló con alguien en el interior, que posteriormente también se bajó y salió caminando. Inmediatamente, el automóvil partió del lugar. El ataque generó una gran consternación en el mundo de la política, que rápidamente salieron a repudiar el hecho y a pedir su esclarecimiento.

El viernes, durante un allanamiento, fue hallada en la casa de Juan José Navarro Cádiz (25) un arma que se comprobó se usó para balear al diputado y a su asesor.

La constatación del arma homicida, en principio, estaría respaldando la hipótesis que dio Juan Jesús Fernández (42) en la madrugada del sábado, y en la que coinciden cuatro de los otros cinco detenidos: que fue su primo “El Cebolla”, quien lo acompañaba en el auto, el que efectuó los disparos. Y que lo hizo imprevistamente, porque estaba borracho y drogado.

Según fuentes judiciales, esa versión encaja con los testimonios de cinco de los seis integrantes del clan de la comunidad gitana que están detenidos. En resumen, sostienen que el crimen fue “al azar”, producto del mal estado en el que se encontraba el asesino.

Clarín

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