La Justicia reconstruyó el lugar donde Biott atacó a Marcela

Cerca de las 16:00 horas, en un gran despliegue policial, se realizó la reconstrucción de las últimas horas de Marcela Chocobar en la fatídica mañana del 6 de septiembre del 2015.

Tal como estaba previsto, pasadas las cuatro de la tarde, bajo la incesante lluvia, una comisión de Infantería y del Servicio Penitenciario Provincial realizó un mega operativo, que se originó en la Cámara Oral y concluyó en el B° San Benito. Antes de llegar al barrio periférico, la comisión pasó por la cabaña de la calle Gregores, tomó por la calle Inmigrantes, giró en la rotonda Samoré y comenzó a transitar por la avenida San Martín.

La inspección tenía como finalidad hacer el recorrido que Biott hizo con Marcela antes del ataque que se registró cerca de las 07:00 de la mañana de aquel fatídico día, cerca de la garita de colectivos ubicada en la esquina de las calles 38 y 13 del populoso barrio.

Ante la atenta mirada de periodistas, del fiscal, jueces y abogados, Biott descendió de la traffic del SPP y, altamente custodiado, indicó como estaba dispuesto su auto antes del ataque y el lugar donde se trenzó con Marcela hasta –según él- dejarla inconsciente-. Entre lágrimas y visiblemente derrotado, el acusado dijo: “ahí es donde quedó, la agarré del cuello y la revisé si tenía los signos vitales, me subí al auto giré en U y me fui”.

El juicio

Antes de la inspección, en la mañana, comenzó la tercera jornada del juicio. Tal como estaba previsto, prestaron su declaración amigos y seres queridos de los imputados que, lejos de ayudarlos a “zafar”, complicaron aún más su situación.

Un hombre de apellido Moreno, fue el primero en dar su testimonio, él dijo no conocer a Azzolini, pero si a Biott, por Fioramonti, un amigo que tenían en común. Aunque no ayudó mucho para conocer las circunstancias en las que ocurrió el hecho, afirmó: “Fioramonti me contó que Biott había matado a un travesti”.

Luego fue el turno de Gabriela Macías, un testimonio que se esperó durante mucho tiempo pero que finalmente decepcionó. Si bien se decía que ella contaba con información relevante para la causa, no aportó mayores datos sobre la misma. Tras comentar como acompañó a la familia después de la denuncia por desaparición, no dijo cuestiones relevantes para el caso juzgado.

Daniela Juárez, fue otra de las testigos de hoy. Ella era novia de Biott en su momento y expresó lo que a ella le parecía sobre las sospechas que tenía en ese tiempo. “Él era un hombre tranquilo, hacía deportes y después de un tiempo se puso celoso, al poco tiempo de lo que pasó con el hecho, volvimos (estuvieron separados cuando ocurrió), él comenzó a mostrarse diferente, violento, celoso. Una vez íbamos en el auto, el vio a un ex mío, se bajó y le pegó sin mediar palabras”.

Una evidencia complicó aún más a Biott, Juárez comentó que días después del hecho, Biott le regaló una cartera beige y crema con detalles en animal print que tenía una insignia de caballo, similar a la denunciada por la familia de Chocobar. Juárez indicó que “Biott me señaló que la había encontrado cuando hacía unas changas en el San Benito”.

Fioramonti fue el siguiente testigo. Él en su momento estuvo imputado y detenido pero luego le dictaron la falta de mérito. Esta vez llegó al debate en calidad de testigo. Él fue el primero en asistir a Biott cuando se le quedó el auto volviendo del San Benito el día después de la desaparición de Marcela.

“El (por Biott) me comentó que había tenido un altercado con un travesti, pero no que lo había matado” aseveró. Asimismo dijo que, tras remolcar el Renault 9, “llegamos a la cabaña y Azzolini no dejaba de agarrarse la cabeza”.

Antes del cuarto intermedio, Muriete sacó la carta que tenía bajo la manga: una escucha telefónica entre Azzolini y una persona desconocida, no se sabe si se trataba de alguien de la Policía o del Juzgado y se reservó su identidad.

En el audio, se escucha a Azzolini pidiéndole a su interlocutor que lo ayude a zafar. La otra persona le dice que lo importante era descartar todo tipo de evidencia. “De eso se encargó el otro” dijo Azzolini, “lo único que sé, es que el celular lo tiró a la laguna”.

“Guarda que Biott te quiere dejar pegado a vos”, le expresó esa persona, mientras que Azzolini dijo que mejor se reúnan en la noche.

Por último, tras la inspección ocular, se retomó el debate. Un solo testigo hubo, se trata de José Lazza, un periodista de San Julián que por estos días se encuentra en Entre Ríos, su ciudad natal, por lo que la testimonial se hizo a través de una video conferencia.

Lazza, fue el último en ver a Biott y Azzolini juntos esa noche. Él se fue a dormir a la cabaña tras compartir unas cervezas con ellos en Bola 8. Cuando se despertó cerca de las 08:30, vio que Biott no estaba y Azzolini dormía en una silla de la cocina.

El próximo 3 de junio se retomará el juicio.

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