San Telmo: entró a un edificio a robar y acorralado por la policía se suicidó

Dos delincuentes armados ingresaron a robar a la vivienda de una pareja en el barrio porteño de San Telmo. Luego del hecho, comenzó una persecución policial donde uno de los ladrones, acorralado por un efectivo, y al grito de “dejame ir o me mato”, se suicidó de un disparo en la cabeza, mientras que su compañero se dio a la fuga.

Los malvivientes sorprendieron a un hombre en el pasillo de su casa de Avenida Brasil al 300, y lo obligaron a subir junto a ellos a su departamento donde también se encontraba su esposa. Los inmovilizaron y ataron con precintos, y les robaron elementos de la casa.

Cuando los ladrones se dieron a la fuga, el hombre pudo liberarse y persiguió a uno de ellos. Inmediatamente dio aviso al 911 y comenzó una persecución donde un efectivo logró reducir a uno de ellos en Avenida Juan de Garay al 500.

El delincuente luego de quitarse la vida de un disparo en la cabeza (Foto: @nicoramosphoto)
Según pudo saber cronica.com.ar, el delincuente, con un revólver en la mano derecha, gatilló al policía dos veces pero no ejecutó ningún tiro. Por el ruido, el efectivo dedujo que era un arma de fuego letal, de esta manera efectuó un disparo que dio en el delincuente, quien al grito de “dejame ir o me mato… Me mato”, se terminó quitando la vida, indicaron testigos.

A los minutos, el SAME constató el fallecimiento del ladrón de un disparo a la altura de la cabeza. Según informaron, no resultaron personas heridas y los damnificados son asistidos por el Gabinete psicológico.

“Vivo en el piso de arriba, escuchamos que alguien pide ayuda y que nos dicen que llamemos a la policía. No entendíamos por qué, nos avisan que le habían robado los celulares. En ese momento vi salir a dos personas, uno con mochila gris y otro con una férula en la pierna. Inmediatamente los comienzo a perseguir y doy aviso al 911”, aseguró el testigo.

Sin saber que los delincuentes iban armados, Nicolás, que llevaba en su mano un martillo porque estaba haciendo arreglos en la casa, los comienza a perseguir junto a la víctima. En un momento, se acercan a ladrones quienes sacan un arma al grito de “los voy a quemar” por lo que comienzan a correr.

“En ese momento los ladrones se dieron a la fuga. Uno de ellos creo que se mete en un hotel tomado, mientras que el otro se agacha cruzando la calle bolívar, cuando un móvil policial pasa por la cuadra. Inmediatamente les di aviso que el delincuente se encontraba allí. Tres efectivos policiales se bajan y lo apuntan, mientras le piden que baje el arma. Él se la pone en la cabeza, y con la otra mano se prende un cigarrillo, empieza a fumar y finalmente se quita la vida con un disparo en la cabeza”, cierra Nicolás.

Crónica

También podría gustarte