Independiente Rivadavia aparecía, hasta ayer, como el equipo sensación del fútbol argentino. Y claro, cómo no va a ser el equipo sensación si ganó los primeros cinco partidos que jugó en el año (cuatro del Torneo Apertura y el restante por los 32avos de final de la Copa Argentina). Por eso, para el choque de anoche con Belgrano tuvo un marco espectacular en un Juan Bautista Gargantini colmado y expectante de ver a los de Berti.
Pero todo ese marco fue opacado por el gran rendimiento de otro equipo muy serio, que fecha tras fecha se afianza más y muestra sus credenciales que también dan para ilusionarse con pelear arriba. Es que el Pirata fue un rival que compitió de igual a igual y hasta lo superó.
Y para poder explicar el buen nivel del Pirata hay que hacer mención, casi obligatoriamente, a uno de sus líderes dentro y fuera del terreno: Franco Vázquez. Es que el Mudo, como en todos los partidos desde su regreso, fue la manija de los cordobeses en ataque, al igual que en materia de creación de juego y sociedades con sus otros compañeros de buen pie, como Rigoni, Zelarayán o Uvita Fernández (tuvo dos chances clarísimas en los segundos 45’).
A todo eso, el ex Sevilla le sumó lo que le venía faltando, el gol. Lo hizo en un momento clave, el cierre del primer tiempo, a través de una pelota parada. Esta vez no fue él quien la ejecutó, sino que se desprendió de todos en el área y capturó con mucha categoría un buen centro de Rigoni para establecer el 1-0 del CAB.
Con el marcador abierto, la Lepra se asemejó más a ese equipo sensación mencionado anteriormente y, a base de empuje, algunas combinaciones de sus hombres de ataque, envíos al área y la pelota parada tuvo algunas ocasiones para complicar a la visita, que se replegó algunos metros, se dedicó a aguantar el resultado y lo hizo con creces.
Así, con el hijo pródigo como figura, Belgrano le sacó el invicto y puntaje idea a Independiente Rivadavia, ganó un partido de esos pesados, que te marcan para qué estás, y se puso el traje de candidato para pelear a fondo por el Apertura.