El nuevo ciclo de Rodolfo Arruabarrena comenzó con el pie derecho. En un partido que representaba una verdadera prueba de carácter por tratarse de un cruce eliminatorio, Boca derrotó 2-0 a Sarmiento por los dieciseisavos de final de la Copa Argentina y dio señales alentadoras de cara al segundo semestre.
Más allá del resultado, el Xeneize dejó una imagen distinta a la del primer tramo del año. Con una propuesta ofensiva, presión alta y una clara intención de jugar en campo rival, el equipo del Vasco mostró una identidad que ya había insinuado en el amistoso frente a Athletico Paranaense y que esta vez pudo plasmar en un encuentro oficial.
Durante la primera mitad, Boca dominó las acciones y generó situaciones, aunque volvió a evidenciar una de las falencias que lo acompañó en los últimos meses: la falta de eficacia. El juvenil Leonel Flores fue el futbolista más desequilibrante, encarando constantemente y asociándose con Tomás Aranda, aunque al equipo le faltó precisión en los metros finales para romper el cero antes del descanso.
La historia cambió en el complemento. Alan Velasco, uno de los jugadores que busca recuperar su mejor nivel, abrió el marcador con un potente derechazo que le dio justicia al desarrollo del partido. Minutos más tarde apareció nuevamente Flores, quien coronó una destacada actuación con un gol en su debut oficial con la camiseta azul y oro, consolidándose como una de las grandes figuras de la noche.
Además del buen rendimiento colectivo, Boca encontró puntos altos en Santiago Ascacíbar, que asumió el liderazgo en el mediocampo con despliegue y personalidad, y en Lautaro Blanco, quien volvió a aportar profundidad por la banda izquierda con sus constantes proyecciones.
Con el partido prácticamente resuelto, Arruabarrena también aprovechó para darles minutos a futbolistas que habían perdido protagonismo, como Kevin Zenón y Carlos Palacios, ampliando las alternativas de un plantel que todavía espera por la recuperación de Adam Bareiro y continúa buscando mayor peso ofensivo.
El camino recién comienza y todavía quedan aspectos por corregir, especialmente en la definición. Sin embargo, Boca dejó una imagen positiva en el estreno oficial del nuevo entrenador, avanzó de ronda en la Copa Argentina y dio el primer paso de un semestre en el que necesita volver a ser protagonista.