El Inter cerró la fase de liga con una victoria de peso en Alemania, pero con sabor amargo. En un partido intenso y muy disputado, el equipo de Cristian Chivu fue de menor a mayor y terminó imponiéndose con autoridad 2 a 0 ante Borussia Dortmund, aunque el resultado no le permitió meterse entre los ocho mejores del torneo continental.
El primer tiempo mostró un desarrollo friccionado, con presión alta del conjunto alemán y un Inter que apostó al contraataque. Guirassy, Ryerson y Fábio Silva generaron peligro para el local, pero el arquero neroazzurro respondió bien. Con el correr de los minutos, el equipo italiano creció en el juego y tuvo chances claras con Dimarco, Bisseck y Ange-Yoan Bonny, aunque sin la eficacia necesaria para abrir el marcador antes del descanso.
En el complemento, el Inter asumió el protagonismo y fue decididamente en busca del gol. La entrada de Francesco Pio Esposito le dio mayor peso ofensivo y el dominio se hizo cada vez más claro. Tras un mano a mano salvado por Yann Sommer ante Adeyemi, llegó el quiebre del partido: a los 80 minutos, Federico Dimarco ejecutó un tiro libre perfecto que se clavó en el ángulo y desató la ilusión italiana.
Sobre el final, con Lautaro Martínez ya en cancha, el Inter liquidó el encuentro en tiempo de descuento gracias a Andy Diouf, que definió de zurda para el 2-0 definitivo. Sin embargo, el gol agónico de Chelsea ante Napoli modificó la tabla y dejó al conjunto neroazzurro fuera de la clasificación directa a los octavos, obligándolo a pasar por la instancia de playoffs, pese a un triunfo que ilusionó hasta el último suspiro.