Había expectativa antes del partido y el espectáculo terminó superando todas las expectativas. Inglaterra y México protagonizaron uno de los encuentros más emocionantes del Mundial 2026, con una historia que tuvo de todo: una demora de más de una hora por tormenta eléctrica, goles, penales, errores defensivos, grandes actuaciones individuales y una definición cargada de dramatismo. Fue victoria por 3 a 2 para los europeos que siguen firmes en la lucha.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel terminó celebrando el pase a los cuartos de final, aunque el resultado dejó más de una señal de alerta para lo que viene. Si bien Inglaterra cuenta con una plantilla repleta de figuras y futbolistas de primer nivel internacional, durante varios pasajes del partido fue superado futbolísticamente por un México que mostró personalidad, buen trato de pelota y una idea de juego muy clara.
La diferencia estuvo en la jerarquía individual. Cuando el encuentro estaba equilibrado, Inglaterra golpeó con contundencia y marcó dos goles en apenas 98 segundos. Esa eficacia terminó inclinando la balanza frente a un conjunto mexicano que hasta ese momento no había recibido goles en el torneo y que volvió a demostrar una gran solidez colectiva.
Uno de los puntos más altos del seleccionado europeo fue Jude Bellingham, quien apareció en los momentos decisivos para resolver situaciones complejas. El mediocampista volvió a exhibir toda su calidad y liderazgo, convirtiéndose en la figura de un equipo que por momentos sufrió mucho más de lo esperado.
México, por su parte, dejó una imagen positiva pese a la eliminación. Con una base integrada mayoritariamente por futbolistas de la Liga MX, el conjunto azteca logró competir de igual a igual frente a una de las potencias del certamen. Durante largos tramos dominó la posesión, presionó alto y complicó la salida inglesa, aunque le faltó la contundencia necesaria para transformar ese dominio en una ventaja mayor.
El cierre fue tan intenso como el resto del encuentro. Inglaterra debió resistir con un jugador menos y soportar la presión mexicana tras un polémico penal sancionado en contra. Sin embargo, logró sostener la diferencia y asegurar su clasificación entre los ocho mejores equipos del campeonato.
La alegría inglesa contrastó con la frustración mexicana. Mientras los europeos celebran seguir en carrera por el título, el seleccionado anfitrión volvió a quedarse en los octavos de final. Aun así, dejó la sensación de haber dado un paso adelante y de contar con una base interesante para el futuro.
Ahora, el desafío para Inglaterra será todavía mayor. En los cuartos de final se cruzará con la sorprendente Noruega de Martin Odegaard, Erling Haaland, Alexander Sorloth y Antonio Nusa, uno de los equipos sensación del torneo. Un duelo que promete ser otro de los grandes atractivos de este apasionante Mundial 2026.