El entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, no esquivó el análisis luego de la victoria ante Mauritania y fue contundente: “No fue un partido bueno”. El técnico, que había destacado la importancia de contar con varios días de trabajo, dejó en claro que el rendimiento estuvo lejos de lo esperado, aunque rescató el valor de estas pruebas en la previa del Mundial.
“No hicimos un buen partido, lo tengo bastante claro. Pero se sacan muchísimas conclusiones. Rivales fáciles no hay, todo sirve para lo que viene”, aseguró el DT, bajando un mensaje de mesura pese al triunfo. Además, descartó una preocupación mayor: “Preocupación en sí, no. Hay cosas para corregir y es mejor que pasen ahora”.
Scaloni también negó que haya existido relajación en el equipo: “No nos relajamos, pero no estuvimos bien. Cuando el equipo no juega un buen partido, es difícil que alguno se salve solo”. En ese sentido, remarcó una idea central: cuando el nivel colectivo baja, el rendimiento general se resiente, algo que considera lógico en el fútbol actual.
En cuanto a decisiones puntuales, explicó el ingreso de Lionel Messi: “Hablé con Leo para que jugara un rato y así lo decidimos”. Además, dejó en claro que seguirá probando variantes: “La idea es seguir viendo y probando. No tengo una cantidad fija de jugadores”, anticipando incluso un ensayo frente a la Sub 20.
El entrenador también se refirió a los debuts de juveniles como Giay y Rojas: “Les dimos la chance en un partido que no estaba siendo bueno. No es el contexto ideal, pero a tan poco del Mundial necesitábamos verlos”. En la misma línea, explicó pruebas tácticas como la de Giovanni Simeone por izquierda, buscando nuevas alternativas ofensivas.
De cara a la Copa del Mundo, Scaloni ya analiza a los rivales del grupo y dejó una advertencia: “Son equipos difíciles, van a jugar al 100%. Un Mundial se define por detalles”. Incluso recordó la experiencia del debut en la última cita mundialista, marcando que el equipo llega “apercibido”.
Por último, el DT expresó su dolor por la lesión de Joaquín Panichelli: “Fue muy triste, no lo merecía. Se pierde pelear por el Mundial”, lamentó, aunque aclaró que esa situación no justifica el rendimiento del equipo.
Con autocrítica y claridad, Scaloni dejó un mensaje contundente: Argentina puede y debe jugar mejor, con el foco puesto en ajustar detalles para llegar en plenitud a la gran cita.