El gobierno de Irán confirmó este martes la muerte de Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, luego de que Israel afirmara haberlo asesinado en un ataque aéreo lanzado durante la noche contra la capital iraní.
La confirmación fue realizada por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, que en un comunicado señaló que “las almas puras de los mártires acogieron el alma purificada del siervo justo de Dios, el mártir Dr. Alí Larijani”. El organismo indicó además que en el mismo ataque murieron también el hijo del funcionario y su guardaespaldas.
El consejo sostuvo que Larijani dedicó su vida a la defensa del país y de la Revolución Islámica: “Tras toda una vida de lucha por el progreso de Irán, respondió a la llamada divina y alcanzó con honor la gracia del martirio en la trinchera del servicio”.
La muerte del dirigente también fue confirmada en su cuenta oficial en la red social X, pocas horas después de que Israel anunciara que lo había eliminado en un bombardeo dirigido contra objetivos en Teherán.
Larijani, nacido en 1958 en Irak, era considerado uno de los políticos más poderosos de Irán y un estrecho colaborador del difunto líder supremo Alí Jamenei. Medios regionales lo describían como uno de los hombres más influyentes del sistema político iraní, solo por detrás de figuras clave del establishment religioso y militar.
Por otra parte, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij, durante los mismos ataques.
Según el comunicado del cuerpo militar, Soleimani murió en lo que calificaron como “un ataque terrorista”, y destacaron su papel “estratégico e inigualable” al frente de la Basij durante los últimos seis años. La Guardia Revolucionaria aseguró además que la milicia continuará sus operaciones pese a la muerte de su comandante.
El Ejército israelí había informado previamente que Soleimani murió en “un ataque preciso” de su fuerza aérea en Teherán. Israel acusa a la milicia Basij de haber liderado operaciones de represión contra manifestantes durante las protestas masivas registradas a comienzos de año en Irán, en las que se denunciaron miles de arrestos y un uso extendido de la fuerza por parte de las autoridades.