En una audaz misión de las fuerzas especiales norteamericanas en territorio iraní que marcó uno de los picos de tensión en las cinco semanas que lleva la guerra, el segundo miembro de la tripulación de un F-15E Strike Eagle derribado por las defensas aéreas del régimen que estaba desaparecido desde el viernes fue rescatado “sano y salvo” esta madrugada, confirmó Donald Trump. “¡Lo tenemos! ¡Jamás abandonaremos a un soldado estadounidense”, exclamó el presidente estadounidense.
“Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces de la historia del país, en favor de uno de nuestros increíbles oficiales de la tripulación -quien, además, resulta ser un coronel muy respetado- y de quien me llena de alegría comunicarles que ya se encuentra sano y salvo", escribió Trump en un largo posteo en su red Truth Social. El piloto del avión militar había sido rescatado el viernes poco después del derribo, en el sudoeste de Irán.
La misión era de altísimo riesgo para las fuerzas norteamericanas, dado que varios aviones C-130 y helicópteros de rescate tuvieron que volar a baja altura y a velocidad reducida sobre el accidentado terreno montañoso de Irán, en la provincia de Kohkiluyeh y Buyer Ahmad, para localizar al aviador desaparecido, quien se desempeñaba como oficial de sistemas de armas a bordo del caza F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea.
Según medios norteamericanos, comandos del Equipo 6 de los Navy Seal extrajeron al oficial de la Fuerza Aérea en una operación de gran envergadura que involucró a cientos de efectivos de operaciones especiales y a personal militar. El tripulante fue trasladado en avión a Kuwait para recibir tratamiento médico.
La CIA llevó a cabo una operación de engaño para ayudar a proteger al tripulante estadounidense antes de que fuera rescatado, según declaró un alto funcionario de la administración al diario The Wall Street Journal.
Mientras permanecía oculto en las montañas e intentaba eludir su captura, la CIA difundió en Irán la noticia de que las fuerzas estadounidenses ya lo habían localizado y se preparaban para sacarlo del país por vía terrestre, señaló la fuente. La agencia de inteligencia también determinó la ubicación exacta del efectivo y compartió esa información con el Pentágono y la Casa Blanca.
Además, según informó otra fuente al tanto de la operación, drones estadounidenses MQ-9 Reaper atacaron a efectivos iraníes que estaban cerca del tripulante antes de que fuera rescatado.
A la par que se desarrollaba la operación de búsqueda norteamericana, las fuerzas iraníes también intentaban localizar al miembro de la tripulación desaparecido. Incluso, mediante un comunicado emitido en las cadenas oficiales ofrecían una “valiosa recompensa“ a quienes dieran con los tripulantes estadounidenses y los entregaran a las autoridades.
Trump señaló que el efectivo norteamericano se encontraba “tras las líneas enemigas en las traicioneras montañas de Irán” y que era perseguido por las fuerzas del régimen, que rastrearon intensamente la zona cercana al lugar donde se estrelló el avión.
“Bajo mi dirección, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos enviaron decenas de aeronaves, con las armas más letales del mundo, para recuperarlo. Sufrió heridas, pero se recuperará sin problemas”, destacó Trump. El derribo de esa aeronave y de un A-10 Thunderbolt II cerca del estrecho de Ormuz, sumado a la búsqueda del tripulante del jet, habían elevado la presión sobre el presidente en momentos en que crece la resistencia a la guerra en Estados Unidos.
En su posteo, Trump también mencionó el rescate del piloto del F-15E Strike Eagle, que se produjo el viernes poco después del derribo por el impacto del sistema de defensa antiaérea de la Guardia Revolucionaria, el ejército ideológico del régimen.
“Esta milagrosa operación se suma al exitoso rescate de otro valiente piloto [el viernes]. Esta es la primera vez en la historia militar que dos pilotos estadounidenses han sido rescatados, por separado, en lo profundo del territorio enemigo", dijo.
“El hecho de que hayamos podido llevar a cabo ambas operaciones, sin que un solo estadounidense resultara muerto o herido, demuestra una vez más que hemos alcanzado un dominio y una superioridad aérea abrumadora sobre el espacio aéreo iraní”, sostuvo Trump.
El viernes, tras conocerse la noticia de que un avión de combate estadounidense había sido derribado, en la televisión oficial de Irán se difundieron imágenes de los restos del aparato.
Para las fuerzas norteamericanas se trató de una operación in-extremis y a contrarreloj para dar con el paradero del piloto ante la intensa búsqueda iraní, que pese a rastrillar el área no pudo encontrar a ninguno de los dos tripulantes.
Incluso, varios habitantes de la zona se habían dirigido al lugar del derribo en sus propios vehículos para capturarlos. Las fuerzas iraníes los habían instado a no hacerles daño en caso de encontrarlos con vida.
Durante el transcurso de la operación, dos de los helicópteros de rescate que participaban en la búsqueda fueron alcanzados por fuego terrestre de las fuerzas iraníes.
El rescate del militar estadounidense fue una misión “extremadamente peligrosa”, evaluó el general de división retirado Mark MacCarley, en diálogo con la cadena CNN. Señaló que el tripulante se encontraba “en medio de la nada”, y que llevaba un equipo muy ligero, por lo que contaba “con muy pocas raciones y un poco de agua”.
MacCarley añadió que el militar pudo haber sido localizado gracias a una baliza de emergencia que envía señales al cuartel general de mando tras el derribo de un caza. “La señal debió de haber transmitido información de forma continua sobre su ubicación”, concluyó.
Casi simultáneamente al derribo del F-15E Strike Eagle el viernes, un avión de ataque A-10 Thunderbolt II recibió impactos de fuego terrestre proveniente de Irán. Antes de eyectarse, el piloto logró dirigir la aeronave hacia el espacio aéreo kuwaití, donde también fue rescatado ese mismo día.
El operativo de rescate de esta madrugada se produjo horas después de que Trump amenazara a Irán con un ultimátum para llegar a un acuerdo sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para que llegara a un acuerdo o abriera el estrecho de Ormuz? El tiempo se acaba: 48 horas antes de que el infierno se apodere de ellos. ¡Gloria a Dios!“, escribió en su cuenta de Truth Social.
Más tarde, el mando militar de Irán rechazó el ultimátum de Trump. “Se les abrirán las puertas del infierno”, desafió el general Ali Abdollahi Aliabadi, al hacer alusión a parte del mensaje publicado por el mandatario estadounidense.
El 21 de marzo, el líder republicano había amenazado con “aniquilar” las centrales eléctricas de Irán si el régimen no aceptara abrir totalmente y sin “sin amenazas” el estrecho, por donde transita un quinto del suministro global de crudo y gas.
Este sábado, además, Trump afirmó que “muchos de los líderes militares de Irán, que los han dirigido de manera deficiente y poco sensata, han sido eliminados” con un “ataque masivo en Teherán”. El mensaje estuvo acompañado por un video de la ofensiva.