Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, volverán este miércoles a comparecer ante un tribunal federal de Nueva York en una nueva audiencia del proceso penal que enfrentan en Estados Unidos, donde ambos están acusados de conspiración para cometer narcoterrorismo, importación de cocaína y otros delitos vinculados con el tráfico de drogas.
Se trata de una audiencia de carácter procesal, en la que la Fiscalía y la defensa analizarán el estado de las pruebas reunidas, el intercambio de evidencia y las distintas mociones previas al juicio. Aunque no se espera que el debate oral comience de inmediato, en las últimas horas ambas partes presentaron ante la Justicia una propuesta para que el juicio se inicie en junio de 2027, cronograma que ahora deberá ser evaluado por el juez Alvin Hellerstein, quien tendrá la última palabra.
Será la tercera audiencia desde que Maduro y Flores fueron detenidos el 3 de enero de 2026 en Caracas y trasladados a territorio estadounidense. Ambos se declararon inocentes de los cargos durante su primera comparecencia y permanecen detenidos en una prisión federal de Brooklyn mientras avanza el proceso judicial.
La audiencia estaba prevista originalmente para el 30 de junio, pero fue postergada a pedido del Departamento de Justicia por cuestiones logísticas y de seguridad vinculadas al traslado de los acusados desde el penal de Brooklyn hasta el tribunal de Manhattan. Entre los argumentos también se mencionó el importante despliegue policial que demandó el Mundial 2026 en la ciudad de Nueva York.
Qué puede pasar en la audiencia
Durante la audiencia, la defensa encabezada por los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly volvería a insistir con distintos planteos para intentar frenar el proceso. Entre ellos figura un pedido para desestimar la causa por considerar que Maduro gozaba de inmunidad como jefe de Estado y otro cuestionamiento referido a la legalidad del operativo mediante el cual fue capturado en Caracas. El propio exmandatario llegó a definirse como un "prisionero de guerra" ante la Justicia estadounidense.
Otro aspecto que forma parte del expediente es la autorización otorgada en abril por el Gobierno de Estados Unidos para que el Estado venezolano pueda afrontar los honorarios de la defensa de Maduro y Flores, luego de flexibilizar parcialmente las sanciones que impedían esos pagos.
Mientras tanto, el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, continuará al frente de un proceso que promete extenderse durante varios meses antes del eventual inicio del juicio, previsto de manera preliminar para mediados de 2027, siempre que el cronograma propuesto sea finalmente aprobado por el tribunal.