Tres policías declararon este lunes en la causa que investiga al ex diputado Facundo Moyano, acusado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad contra su novia, Candela Arizaga, y uno de ellos afirmó que la influencer "parecía que había consumido algo".
Se trata de oficiales que participaron del operativo desarrollado el martes 4 de agosto por el confuso episodio ocurrido en el edificio situado en la avenida Libertador al 5400, barrio porteño de Belgrano.
Según informaron fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas, Silvia González fue la primera oficial de la Policía de la Ciudad en llegar al lugar.
"Cuando llegué vi a una femenina desvanecida en el asfalto, entre el colectivo y el cordón. No entendía que había pasado, porque la modulación era medio confusa. Estaba ella medio inconsciente, trato de levantarla, la siento en un colectivo y la siento en el primer escalón, para que se trate de estabilizar", expresó la uniformada durante su comparecencia en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Número 31 de la Ciudad de Buenos Aires.
En este sentido, consignó que Arizaga "parecía drogada, como que había consumido algo" y "no reaccionaba" porque "le hablabas y no estaba en tiempo y espacio": "Es lo que yo veía".
Respecto al traslado de la modelo al Hospital Pirovano, sostuvo que "no dijo ni hizo nada", sino que "estaba más tranquila" a diferencia de los primeros instantes cuando observó un estado de excitación: "Miraba para todos lados, yo le decía que se tranquilice que estábamos nosotros y que la iba a ver un médico".
Por el lado de Moyano, consignó que estaba "parado" y "callado", mientras que luego lo apartaron y "no lo vio más".
"Yo estaba con el oficial inspector Ríos, quien modula al SAME y le da mi numero de POC, que es el celular que nos da la policía de la ciudad", concluyó.
El testimonio de otros dos policías
Alison Gómez Vega señaló que la joven de 23 años tenía "la campera puesta de Ríos, que era grande y la tapaba bien", al tiempo que recordó haber visto "las pupilas muy dilatadas" de Candela, quien "le agarró una mano" a él y "la otra a González".
"Ella solamente nos dijo que se llamaba Candela Arizaga y que tenia 23 años, eso fue todo lo que nos dijo. A Candela ni bien la vi estaba en silencio, no hacia ni decía nada, intentamos crear un ambiente para que esté tranquila. (...) nunca dijo nada de lo que le pasó antes", agregó, en tanto que a Moyano "lo vio a unos metros, estaba medio lejos".
Nadia Cabrera, chofer de cuatriciclo que arribó después a la escena, afirmó que Candela "nunca supo que le pasó" y el ex legislador se encontraba a "50 metros" y "solo gestualizaba".
En este contexto, el abogado Miguel Molina, defensor de Moyano, conversó con NA y consideró: "El oficial Ríos ha sido desmentido por todos. La aislada versión incorporada en el acta de procedimiento condicionó toda la investigación e indujo a error a la fiscalía en los primeros momentos de la causa, nadie refrenda sus dichos, ni Candela, ni las oficiales de policía, ni los amigos de Candela, ni los testigos de actuación, ya que llegaron 1 hora y media mas tarde, es decir, nunca vieron aquello que firmaron en el acta".
En el caso ya declararon médicos, otros policías, vecinos, la empleada doméstica del exdiputado, la mamá de Arizaga, sumado a su hermana y una amiga.
Myriam Puntonet consignó tener conocimiento del vínculo entre su hija y Moyano, con quienes concurrieron a un recital en el Estadio Monumental, y negó que la joven le haya manifestado haber sufrido violencia de género.
Por su parte, Victoria Arizaga Morel, hermana de la modelo, resaltó que "nunca hubo nada raro" en la pareja, sino que "siempre" estaba "todo bien" y negó conocer al hijo de Hugo Moyano.
Nicole Bizzoero, amiga de la Arizaga, manifestó que no observó alguna situación que "le llame la atención" o "la ponga en alerta".