Las declaraciones fueron realizadas luego de una inspección ocular llevada a cabo en la casa del barrio Cofico, procedimiento que se incorporará al expediente junto con los resultados de la pericia acústica realizada semanas atrás. Según sostuvo la letrada, las pruebas permitirían descartar que quienes estaban presentes en el inmueble durante la noche del crimen no hayan advertido lo ocurrido.
"Hemos estado presentes en el lugar y se escucha de todos lados perfectamente", afirmó Alaniz, al considerar que los elementos reunidos complican la situación de los sospechosos.
La abogada recordó que, además del matrimonio conformado por Claudio Barrelier y Palmero, esa noche también se encontraban en la vivienda los hermanos Córdoba, la pareja de uno de ellos, Ludmila, y Osvaldo Fasseta.
En ese contexto, Alaniz fue especialmente crítica con la esposa del principal imputado. Sostuvo que no cree en su versión de los hechos y consideró que siempre buscará favorecer a Barrelier. Además, aseguró que la mujer habría eliminado información de su teléfono celular y cambiado de dispositivo, lo que, a criterio de la querella, representa un intento de ocultar pruebas relevantes para el avance de la investigación.
"Esta mujer tuvo la intención de ocultar información que es relevante para la búsqueda de la verdad. Por eso estamos hablando de que no es una víctima, no es una sometida, es una persona que sabe muy bien lo que hace", expresó.
Por último, la representante legal del padre de la víctima adelantó que la querella solicitará nuevas imputaciones y detenciones. Según indicó, consideran que todavía hay personas que deben responder ante la Justicia, entre ellas los hermanos Córdoba y Ludmila.
"Con lo que hoy obtuvimos vamos a pedir la detención de todos y esperamos que el fiscal haga lugar a eso", concluyó.