La evacuación fue llevada adelante de manera conjunta entre la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y distintas áreas del Gobierno provincial, y permitió trasladar a más de 50 personas, entre ellas numerosos niños, al albergue municipal Papa Francisco, situado en el Parque 9 de Julio, donde permanecen alojadas de forma provisoria.
Según se informó, las familias residían en un sector comprendido entre Costanera Sur y la zona de Los Vázquez, un área particularmente vulnerable cuando aumenta el caudal del río.
La secretaria de Atención al Ciudadano, Sofía Prado Budeguer, explicó que el operativo se dispuso por orden de la intendenta Rossana Chahla, luego de que se detectara un riesgo inminente para las viviendas.
“Estamos dando alojamiento a más de 50 personas, aproximadamente 17 familias, que debieron dejar sus hogares debido a una situación climática que provocó que el río fuera socavando el terreno y pusiera en peligro sus casas”, señaló la funcionaria.
Prado Budeguer destacó la rápida respuesta del Estado y el trabajo articulado entre áreas municipales y organismos provinciales, con la participación del Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Salud y fuerzas de seguridad.
“Cuando asumimos, este lugar no existía como refugio: estaba en ruinas y hoy tiene capacidad para 120 personas”, remarcó.
La funcionaria detalló que las familias cuentan con habitaciones separadas, sanitarios diferenciados, aire acondicionado, televisión, kits de limpieza, asistencia alimentaria y acompañamiento social y sanitario. “Van a permanecer acá hasta que se los pueda reubicar. Sabemos que no es fácil dejar el hogar y todo el esfuerzo de años, por eso estamos presentes con un abordaje integral”, expresó.
Por su parte, el secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini, indicó que la evacuación se concretó tras un informe técnico de Defensa Civil municipal.
“Por instrucción de la intendenta Rossana Chahla, actuamos de inmediato para evacuar a todas las familias que corrían peligro por vivir a la vera del río Salí. Hoy están siendo asistidas en el albergue Papa Francisco”, sostuvo.
Chincarini subrayó que se trató de un operativo integral, realizado junto al Gobierno provincial. “Trabajamos con profesionales del Municipio, Desarrollo Social, Salud y la Policía, evaluando la situación con criterio técnico y priorizando la vida de las personas”, afirmó.
En cuanto a los próximos pasos, adelantó que continúan las tareas en la zona afectada. “Estamos avanzando con la nivelación de terrenos lindantes que no son inundables, donde se prevé la relocalización permanente de las familias”, precisó.
Finalmente, el director de Defensa Civil, Rubén Fernández, explicó que la situación era monitoreada de forma constante. “El riesgo era crítico. El río estaba socavando el terreno y, tras el colapso de una tapia, se tomó la decisión de evacuar de manera preventiva”, indicó.
Fernández agregó que el procedimiento se desarrolló de forma ordenada, con la intervención de múltiples áreas. “Se hizo un censo previo y participaron equipos de educación, salud, seguridad, la Patrulla de Protección Ciudadana, Defensa Civil y la Policía. El objetivo fue claro: sacar a las familias del peligro y resguardar sus vidas”, concluyó.