Un procedimiento policial desplegado en San Miguel de Tucumán derivó en el secuestro de más de tres kilos de cocaína, la detención de un joven y la demora de otras dos personas presuntamente vinculadas a la causa, en el marco de una investigación que quedó bajo la órbita de la Justicia Federal.
El operativo se inició el jueves último al mediodía, cuando efectivos de la Dirección General de Investigaciones detectaron una camioneta que generó sospechas mientras circulaba por la avenida Circunvalación. Al intentar identificar al conductor, este decidió escapar, lo que dio lugar a una persecución durante la cual arrojó un bulto a la vía pública.
Los uniformados lograron recuperar el objeto descartado y constataron que en su interior había tres paquetes compactos de cocaína, conocidos como “ladrillos”, que en conjunto alcanzaban un peso de 3,100 kilos. A partir de ese hallazgo, se activó un operativo de mayor alcance que permitió avanzar en la localización del vehículo implicado.
Horas más tarde, el rodado fue ubicado en la ciudad de Famaillá, donde se concretó la detención de su conductor, identificado como Ángel Agustín Olivera, de 23 años.
De manera paralela, en un procedimiento realizado en el barrio Costanera Norte, fueron demoradas otras dos personas en conexión con la investigación. En ese lugar también se incautaron una camioneta Ford F100, ocho teléfonos celulares y una suma de dinero en efectivo que asciende a 6 millones de pesos.
La sustancia secuestrada fue sometida a los análisis de campo correspondientes por parte de personal especializado, que confirmó que se trataba de cocaína.
Dada la magnitud del cargamento, intervino el Juzgado Federal N°1, que dispuso la detención del principal acusado y el secuestro de todos los elementos vinculados al caso.
El procedimiento forma parte de las tareas de investigación orientadas a combatir el narcotráfico en la provincia y continúa bajo análisis judicial para determinar el alcance de la red involucrada.