Luego de la multitudinaria 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que reunió a unos 2,7 millones de personas, la Iglesia argentina puso en marcha los preparativos para la visita del papa León XIV, prevista para el próximo 10 de noviembre.
La magnitud del acontecimiento llevó al Episcopado y a las autoridades municipales y provinciales a reforzar la organización y lanzar una convocatoria de voluntarios que tendrán un papel central durante la jornada.
Durante la celebración realizada en el santuario de Nuestra Señora de Luján, monseñor Jorge Eduardo destacó el desafío que representa recibir a una cantidad masiva de fieles y remarcó el trabajo conjunto que ya se desarrolla para garantizar que la visita se pueda llevar adelante con las condiciones necesarias.
“Luján, la provincia y el municipio están trabajando mucho para que todos se sientan recibidos y que sea una fiesta, pero es un desafío importante”, señaló el religioso.
La convocatoria para quienes quieran colaborar ya se encuentra abierta a través del sitio oficial del Episcopado argentino. La inscripción está dirigida a personas de entre 18 y 65 años, aunque completar el formulario no implica una incorporación automática, ya que posteriormente habrá un proceso de selección y capacitación.
Los voluntarios seleccionados deberán participar de distintas instancias de formación, tanto generales como específicas, de acuerdo con las tareas que finalmente les sean asignadas. La información sobre las próximas etapas será comunicada a través de los canales oficiales del voluntariado.
Entre las funciones previstas se encuentran tareas vinculadas con la logística, orientación y acompañamiento de los peregrinos, además de la atención de quienes concurran a participar del encuentro con el Papa.
La convocatoria no se limita a Luján. Desde el Episcopado señalaron que también se necesitarán colaboradores para las distintas actividades que se desarrollarán en Buenos Aires y Córdoba durante la visita de León XIV.
“Ser voluntario significa, ante todo, asumir una misión de servicio con responsabilidad, humildad y disponibilidad”, señalaron desde la organización, al remarcar que cada tarea será importante para facilitar la participación de los miles de fieles que se esperan para el acontecimiento.
La llegada del Papa a la Argentina será, de esta manera, un operativo de gran dimensión que requerirá coordinación entre organismos públicos, autoridades eclesiásticas y una amplia red de colaboradores para garantizar la recepción y atención de los fieles.