El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz explicó que el fuerte incremento registrado en la comercialización de lana durante la última zafra estuvo impulsado por la recuperación de los mercados internacionales, la mejora de los precios y la salida de lana que permanecía almacenada desde la pospandemia. También volvió a advertir sobre el impacto del guanaco en la producción ovina.
El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), Enrique Jamieson, aseguró que el crecimiento cercano al 70% registrado en la zafra lanera nacional no responde a un aumento de la producción, sino principalmente a la liberación de stocks acumulados durante los últimos años, cuando los bajos precios internacionales llevaron a muchos productores a retener su lana.
Durante una entrevista en FM Igwan, el dirigente rural explicó que la recuperación del mercado internacional, sumada a una mayor estabilidad económica y a la mejora de los precios, permitió que gran parte de esa lana almacenada comenzara finalmente a comercializarse.
Recuperación de precios y salida de stocks
Jamieson recordó que la actividad lanera atravesó años muy complejos después de la pandemia, con valores internacionales deprimidos y una importante sobreoferta de producto.
"Había mucha lana retenida y muchos stocks acumulados. Lo que estamos viendo ahora no es un crecimiento de la producción, sino una liberación de esos volúmenes que permanecían guardados", explicó.
Según detalló, la mejora de los precios internacionales, la unificación del tipo de cambio y una mayor demanda externa generaron condiciones más favorables para que los productores comenzaran a vender la lana almacenada.
"La ecuación empieza a cerrar mejor"
El presidente de FIAS sostuvo que la actividad ovina depende tanto de la producción de lana como de la comercialización de carne, por lo que ambos factores deben analizarse de manera conjunta.
En ese sentido, indicó que los mejores valores registrados en ambos mercados permiten observar un escenario más alentador para los establecimientos patagónicos.
"Hoy los valores son más normales y más estables. No son espectaculares, pero permiten que la ecuación productiva empiece a cerrar mejor para los campos patagónicos", señaló.
No obstante, aclaró que la estructura de costos continúa siendo elevada y que el resultado final dependerá también de las condiciones climáticas que se registren durante el invierno y la primavera.
La demanda internacional y el rol de China
Jamieson atribuyó parte de la recuperación a una combinación de factores globales, entre ellos una mayor demanda internacional y cambios en los mercados textiles.
Según explicó, el aumento del precio del petróleo encareció las fibras sintéticas, generando mejores condiciones para las fibras naturales como la lana.
Además, destacó que distintos mercados comenzaron a mostrar mayor interés por este tipo de productos, contribuyendo a la recuperación de los valores internacionales.
Guanacos: "La carrera la seguimos perdiendo"
Durante la entrevista, el dirigente volvió a referirse a una de las principales preocupaciones del sector agropecuario santacruceño: la superpoblación de guanacos.
Si bien valoró las acciones que se vienen desarrollando para reducir la carga animal, consideró que los resultados aún son insuficientes frente al crecimiento de la especie.
"La carrera la seguimos perdiendo", afirmó al señalar que, mientras nacen cientos de miles de guanacos por año en Santa Cruz, la cantidad de animales extraídos sigue siendo muy baja en comparación con el crecimiento poblacional.
Jamieson remarcó que el productor no obtiene ingresos por los guanacos y que la reducción de ejemplares apunta exclusivamente a recuperar capacidad forrajera para la producción ovina y bovina.
Reclamo por más campos productivos
En ese contexto, sostuvo que Santa Cruz necesita avanzar en políticas que permitan recuperar áreas productivas y aumentar el stock ganadero.
"Tendríamos que tener mucha más hacienda en toda la provincia y generar condiciones para repoblar campos", manifestó.
Para el dirigente rural, el fortalecimiento de la actividad agropecuaria no solo beneficia a los productores, sino que también impacta sobre frigoríficos, empresas laneras, transportistas y toda la cadena económica vinculada al sector.
Preocupación por la barrera sanitaria
Otro de los temas abordados fue la flexibilización de la barrera sanitaria patagónica y el ingreso de carne con hueso desde el norte del país.
Jamieson reiteró la postura histórica de la entidad en defensa del estatus sanitario de la Patagonia y advirtió que, ante un eventual brote de fiebre aftosa en otras regiones, la situación podría afectar las exportaciones de toda la región.
"Antes estábamos más protegidos. Hoy estamos un poco más desprotegidos", sostuvo, al insistir en la importancia de preservar la condición sanitaria que distingue a la producción patagónica en los mercados internacionales.