Franco Colapinto volvió a regalar una imagen inolvidable para el automovilismo argentino al subirse a la mítica Mercedes-Benz W196, la histórica “Flecha de Plata” con la que Juan Manuel Fangio se consagró campeón del mundo en 1954 y 1955.
La exhibición, realizada en las calles de la Ciudad de Buenos Aires, hizo emocionar a miles de nostálgicos de la Fórmula 1, que pudieron volver a ver en movimiento uno de los autos más emblemáticos de la historia del automovilismo mundial.
Un auto legendario
El Mercedes W196 fue el monoplaza con el que Fangio dominó la categoría en la década del 50, cuando la Fórmula 1 daba sus primeros grandes pasos a nivel internacional.
Con ese modelo, el quíntuple campeón del mundo construyó parte de su leyenda y lo transformó en un verdadero símbolo del automovilismo argentino.
Ahora, décadas después, Colapinto tuvo el privilegio de manejar esa misma máquina en una jornada histórica para el deporte nacional.
La mítica Flecha de Plata, bajo la conducción de Franco Colapinto: emocionante homenaje a Fangio en Buenos Aires.
— SportsCenter (@SC_ESPN) April 26, 2026
? Colapinto en Buenos Aires, por #DisneyPlus Plan Premium (exclusivo) pic.twitter.com/Q2ppt5FnxY
Un sueño cumplido
Durante su recorrido a bordo de la “Flecha de Plata”, el piloto argentino no solo saludó a la multitud que colmó las calles porteñas, sino que también cumplió uno de sus grandes sueños personales: conducir el auto de uno de sus máximos ídolos.
La emoción fue evidente tanto en el público como en el propio Colapinto, que disfrutó cada segundo de una experiencia única.
Los fanáticos respondieron con ovaciones y aplausos, conscientes de que estaban presenciando un momento irrepetible.
Una fiesta con medio millón de personas
La histórica exhibición reunió a una impresionante multitud de aproximadamente medio millón de personas, que acompañaron el Road Show en Buenos Aires.
La jornada había comenzado al mediodía con la primera salida de Franco en el Lotus E20, el mismo modelo que sorprendió al mundo en 2012 con el finlandés Kimi Räikkönen.
Pero el momento más emotivo llegó con la aparición del Mercedes de Fangio, una postal que quedará grabada en la memoria de todos los fanáticos.
Colapinto no solo hizo rugir motores: también despertó la historia y volvió a unir a generaciones enteras alrededor de una misma pasión.