El Gobierno de Santa Cruz avanza en la reactivación del ramal ferroviario Jaramillo–Fitz Roy, una iniciativa que combina recuperación histórica, desarrollo productivo y generación de empleo en el norte provincial.
El anuncio fue realizado por el gobernador Claudio Vidal durante un acto en Jaramillo, donde también se comprometió el envío de fondos para la adquisición de una nueva locomotora, en el marco de una inversión inicial de 497 millones de pesos.
Un proyecto que va más allá de la infraestructura
La propuesta incluye el relevamiento de la traza ferroviaria, mejoras en la infraestructura y la recuperación del histórico vagón comedor, pero el alcance va más allá de lo operativo.
Desde el Gobierno destacan que se trata de una política integral que busca recuperar el valor simbólico del tren como parte de la identidad santacruceña, además de impulsar el desarrollo local y fortalecer el arraigo en comunidades como Fitz Roy.
De motor productivo a patrimonio en recuperación
El ramal ferroviario tuvo un rol central en el crecimiento de la actividad minera y en la consolidación de las comunidades vinculadas a Yacimientos Carboníferos.
Sin embargo, el deterioro de la infraestructura y la interrupción del servicio provocaron la pérdida de su protagonismo, tanto en lo económico como en lo social.
Hoy, la reactivación se plantea como una oportunidad para recuperar ese rol, no sólo desde lo productivo, sino también desde la memoria colectiva.
Trabajo previo y reconstrucción histórica
Desde el área de Patrimonio Cultural remarcaron que el proyecto es el resultado de un proceso previo de relevamiento técnico, recuperación de información histórica y articulación entre distintas áreas del Estado.
“No fue un sueño, fue un trabajo responsable a reconstruir”, señalaron desde el organismo, destacando el valor de los testimonios y la reconstrucción simbólica del tren en la vida de las comunidades.
Desarrollo, empleo y proyección
La iniciativa busca generar nuevas oportunidades económicas, mejorar la logística regional y recuperar un símbolo profundamente arraigado en la historia santacruceña.
Desde el Gobierno indicaron que la continuidad de este proceso será clave para consolidar una política pública que articule infraestructura, identidad y desarrollo sostenible en el tiempo.