Donald Trump advirtió el lunes a Irán sobre "las consecuencias de no alcanzar un acuerdo" antes de las conversaciones entre Estados Unidos y la república islámica en Ginebra esta semana.
"Voy a participar en esas conversaciones, indirectamente", dijo el presidente estadounidense a los periodistas a bordo del Air Force One rumbo a Washington.
Al respecto, el mandatario estadounidense sostuvo que "normalmente Irán es un negociador muy duro" y que "son buenos negociadores". Sin embargo, al instante se corrigió: "O malos negociadores. Yo dirÃa que son malos negociadores porque podríamos haber llegado a un acuerdo en lugar de enviar los [bombarderos]B2 para destruir su potencial nuclear", apuntó, refiriéndose al ataque que EEUU llevó a cabo en junio de 2025 sobre territorio iraní en el marco de las hostilidades entre el país árabe e Israel.
"Ellos quieren llegar a un acuerdo... No creo que quieran las consecuencias de no hacerlo", agregó.
Las conversaciones en Ginebra entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Omán, se producen tras repetidas amenazas de Trump de emprender acciones militares contra Teherán: primero por la mortífera represión de ese país contra las protestas antigubernamentales y, más recientemente, por su programa nuclear.
Estados Unidos y algunos países europeos temen que el programa nuclear iraní tenga como objetivo fabricar una bomba atómica, algo que Teherán niega.
Washington ha presionado anteriormente para que se traten otros temas, entre ellos los misiles balísticos iraníes y el apoyo a grupos armados en Oriente Medio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó el lunes que la postura de Estados Unidos sobre su programa nuclear se ha vuelto "más realista".
Un intento anterior de negociación entre ambos países fracasó cuando Israel lanzó ataques sorpresa contra Irán en junio pasado, dando inicio a una guerra de 12 días en la que Washington participó para bombardear instalaciones nucleares iraníes.
Trump volvió a referirse a Cuba como una nación fallida
Durante su charla con periodistas a bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense se refirió una vez más a Cuba como una "nación fallida" y volvió a llamar a La Habana a hacer un acuerdo con Estados Unidos. "Se trata de una cuestión humanitaria", apuntó.
Al respecto, cuando le consultaron acerca de la posibilidad de que Estados Unidos realice en el país caribeño una operación similar a la que en enero llevó adelante en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, el mandatario sostuvo que no cree que eso vaya a ser necesario.
"No quiero responder a eso. ¿Por qué iba a responder a esa pregunta? Si lo hiciese, no sería una operación muy difícil, como pueden imaginar, pero no creo que vaya a ser necesario", sostuvo Trump.
Desde el fin del suministro del petróleo venezolano tras la caída de Nicolás Maduro y ante la presión de Washington para evitar que otros países le vendan combustible, Cuba y sus 9,6 millones de habitantes enfrentan una gravísima crisis energética.
Desde La Habana acusan al mandatario de querer "asfixiar" la economía nacional, que se encuentra sometida a embargo de Estados Unidos desde 1962.
Donald Trump dijo entender la postura de Delcy Rodríguez
Luego de que Delcy Rodríguez defendiese durante una entrevista con el canal estadounidense NBC al depuesto Nicolás Maduro, Donald Trump dijo entender las palabras de la presidenta encargada de Venezuela, las que atribuyó al funcionamiento de la política.
"Probablemente ella tiene que decir eso", sostuvo el mandatario estadounidense y, acto seguido, especificó que "políticamente, quizás ella tiene que decir eso".
"La relación con Venezuela... Está haciendo un gran trabajo, y entiendo completamente esa declaración", insistió.
Las palabras de Trump llegan en alusión a la entrevista que la semana pasada la presidenta encargada de Venezuela brindó a la cadena NBC, en la que sostuvo que "el presidente Nicolás Maduro es el presidente legítimo" de su país. "Le digo esto como abogada, que lo soy. Tanto el presidente Maduro como Cilia Flores, la primera dama, son inocentes", apunto Rodríguez en el programa de entrevistas 'Meet The Press' el pasado jueves.
Rodríguez afirmó que está decidida a convertir Venezuela en un gran productor de crudo a la altura de EEUU o Arabia Saudita, y a su vez sostuvo que la nueva ley de hidrocarburos no es tanto un paso hacia la desnacionalización del sector petrolero, sino una manera de distribuir mejor los dividendos entre la población.